La Cueva de los Ahorcados, de la ciudad de Loja, tendrá una nueva imagen  

Raíces Nómadas interviene el lugar, cuya área es de nueve metros cuadrados. Hay dos alternativas: levantar una capilla o abrir una galería. El barrio tiene la última palabra.

Los futuros arquitectos, en aproximadamente tres meses, entregarán la obra a los moradores que decidirán qué uso darle.
Los futuros arquitectos, en aproximadamente tres meses, entregarán la obra a los moradores que decidirán qué uso darle.

La organización Raíces Nómadas, de la ciudad de Loja, se encuentra interviniendo la denominada Cueva de los Ahorcados, ubicada en el barrio Los Ahorcados (sector del túnel), al centro occidente de la urbe. El fin es darle un uso positivo.

Una solución práctica

El vocero, Iván Vinicio Jiménez Cordero, cuenta que la agrupación se constituyó hace cuatro meses y su objetivo principal es ver la forma de solucionar los problemas, en este caso de Loja, de manera práctica y para ello sus miembros acuden al sitio para constatar el inconveniente y luego trazar una salida. El enfoque que se le da es social. 

Raíces Nómadas cuenta al momento con 26 integrantes, todos ellos estudiantes de arquitectura de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE) Loja. Su misión es aplicar los conocimientos adquiridos en el aula, a través de las intervenciones físicas, como sucede al momento en la Cueva de los Ahorcados.

Iván Vinicio Jiménez Cordero dice que para actuar se rigen en una lectura cartográfica de Loja, donde se identifican las dificultades en los ámbitos sociales y culturales y, sobra la base de ello, se acciona a través de la intervención física de sus integrantes. “No decimos eso vamos a hacer, sino que hacemos. “Contamos con 10 equipos: comunicación, finanzas, diseño, producción, primeros auxilios, entre otros, todos ellos están capacitados para hacer algo”, manifiesta.

Pertenece a la UNL

Al tiempo de aclarar que no pertenecen a organización político-partidista alguna y que la tarea es solucionar problemas, Iván Vinicio Jiménez explica que la cueva, ubicada en un área de la Universidad Nacional de Loja, estuvo abandonada por más de 40 años, siendo usada esporádicamente por vagabundos y amigos de lo ajeno para pasar la noche allí.

El mal estado del local siempre fue de preocupación de los habitantes de Los Ahorcados hasta que Raíces Nómadas decidió darle un nuevo rostro, que ha sido bien visto por el barrio. Primeramente, se procedió a limpiar el espacio, quedando un área de nueve metros cuadrados, del tamaño de una habitación.

El siguiente paso es qué hacer con el local y para ello los moradores decidirán su destino, por ejemplo, levantar una capilla en honor a la Virgen del Cisne o también montar allí una galería, donde se realicen diversas exposiciones. “La idea es que este espacio se vuelva sustentable y sostenible con la participación del barrio”, precisa.

  • PARA SABER

El proyecto arrancó juntamente con la conformación de Raíces Nómadas. La ejecución propiamente dicha dura un mes. El Municipio ha prestado maquinaria.   

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