La Balsa: el cierre de la frontera pone en aprietos a los habitantes de Ecuador y Perú

Cruzan al vecino país y viceversa por el río Canchis usando las clásicas boyas. Tienen miedo, pero deben hacerlo frente al bloqueo del puente. Pagan 10 dólares.  

El viaje por el afluente tarda alrededor de 15 minutos. (Fotografía cortesía: diario El Amazónico)
El viaje por el afluente tarda alrededor de 15 minutos. (Fotografía cortesía: diario El Amazónico)

El río Canchis, de 50 metros de diámetro y de una considerable profundidad, es el principal aliado de los moradores del barrio La Balsa, del cantón Chinchipe, en la provincia de Zamora Chinchipe, limítrofe con el Perú, durante los siete meses de cierre del Puente Internacional.

Desde hace siete meses

El paso fronterizo, por orden del régimen del presidente Daniel Noboa Azin, se encuentra bloqueado desde el 24 de diciembre de 2025, sin que, hasta el momento, pese a la oferta realizada el miércoles, 22 de julio de 2026, de que se reabriría “en las próximas horas”, se haya concretado, mientras tanto, los habitantes de los dos lados sufren un viacrucis, exponiéndose a muchos riesgos, incluso a la muerte.

En ese punto fronterizo, los nexos entre las personas del Ecuador y el Perú son muy estrechos, tanto familiar como socialmente, lo cual sella una verdadera mancomunidad e identidad: cultural, religiosa, comercial, sin embargo, a partir del diciembre pasado, la situación se complicó para los habitantes de los dos lados de la frontera que claman la reapertura del paso.

Hasta tanto, los moradores de Ecuador tienen que ingeniarse para cruzar al otro lado y para ello usan el río Canchis, a través de una boya (o cámara de aire para llantas) que es conducida por una persona que va nadando hasta la otra orilla. El transporte tiene un precio de 10 dólares por viaje.

Una experiencia

Nelva Pintado Gaona, oriunda de La Balsa, cuenta su experiencia. Le ha tocado pasar alrededor de 15 veces por el afluente, cuyo trayecto tarda unos 15 minutos hasta que se llega a “puerto seguro”, pero empapada de agua, lo cual obliga a llevar vestimenta para remplazar a la mojada. “Es muy peligroso, da mucho miedo y si se cae muere el pasajero”, confiesa.

La ciudadana manifiesta que el mismo caso experimentaban en carne propia los niños que van a la escuela del barrio La Balsa-Perú, aunque, en los últimos días, les permiten pasar únicamente a ellos por el Puente Internacional. 

Reapertura urgente

Acota ser un paso obligado a tierra peruana porque allá están las familias, las fincas, el ganado, igualmente ocurre con las personas que viven en el vecino país que deben tomar la misma ruta hacia Ecuador, usando el único medio de transporte: la boya. Nelva Pintado solicita a las autoridades la rehabilitación urgente del tránsito porque el panorama está complicado, particularmente en el cantón Chinchipe.

  • PARA SABER

El paso fronterizo fue cerrado el 24 de diciembre de 2025 por disposición del Gobierno Nacional.

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