La agonía de la ONU

Como tantas otras organizaciones que conforman el actual orden mundial, la ONU es una más de las que ya nacieron enfermas. Para empezar, fue creada no por un consenso de todos los países sino por una minoría que fueron quienes ganaron la segunda guerra mundial.

El hecho mismo de que tenga su sede en un país dominante en la geopolítica mundial, ya deja que desear cuando de tomar decisiones se trate.

Desde su creación en 1945, la organización internacional siempre ha avalado todo tipo de invasiones y violaciones al derecho internacional. En las grandes guerras de finales del siglo pasado y las que van del presente, la ONU ha jugado un rol vergonzoso y se ha evidenciado de que no representa a los países que la conforman. Más de cien conflictos bélicos se han suscitado desde 1945 y en ninguno ha aportado como organización a la paz.

Dentro del actual orden mundial en el que ha prevalecido la hegemonía de un solo país desde la caída del muro de Berlín, la ONU, ha sido decisoria en la toma de decisiones siempre con el visto bueno de Occidente, o mejor escrito, siempre a favor de Occidente.

Como un elefante blanco, la ONU es un gigantesco aparato burocrático que ha dado resoluciones en contra de países pequeños. Su consejo de Seguridad que paradójicamente lo conforman los cinco países que más armas producen en el planeta, son quienes se han encargado de crear focos de conflicto entre países para vender sus armas. ¿De qué seguridad global habmamos?

En el actual orden mundial, que evidentemente está en decadencia, debemos luchar por un multilateralismo, en el que no decida como hasta ahora, un solo país sobre el destino de todos los demás.

Hever Sánchez M.

@Hever_Sanchez_M