Importante trabajo de investigación

Al contrario, a la inversa a lo que suele creerse, las personas de renombre viven por lo general más tiempo que la gente común.

Una reciente, exhaustiva y fidedigna investigación realizada por un alumno de la Universidad de Columbia New York – a mucha honra de raíces lojanas- revela que según una muestra representativa de personalidades que han alcanzado notoriedad, la mortalidad de estas es 30 por ciento menor que de la población en general.

¡El estudio ha llegado a precisar, primero que los afortunados … son los hombres de ciencia!!, cuya tasa de mortalidad es de 20 por ciento o inferior promedio al de los hombres de relieve comprendidos en el estudio.  En segundo lugar, figuran los docentes de la enseñanza de tercer y cuarto nivel, quienes, junto a los sacerdotes, alcanzan tasas de mortalidad de 10 a 15 por ciento inferiores a la del término medio. En tercer puesto, el promedio de los escritores fue el de 30 por ciento superior al total; y, los servidores públicos 20 por ciento. Los galenos se caracterizan por una tasa de mortalidad superior al 10 por ciento al promedio, en tanto que las personas de negocios y los abogados figuran con valores cercanos al promedio general.

Las estadísticas de longevidad más desfavorables las poseen los periodistas, cuyas tasas de mortalidad duplican las del individuo promedio comprendido en el mencionado trabajo.

Colofón: Se atribuye este mayor promedio de vida a las personalidades destacadas al hecho que, para desempeñar puestos de responsabilidad, deben estar dotados de un gran equilibrio físico y emocional, lo cual a la vez les permite revestir los múltiples embates de la vida diaria.

Jaime A. Guzmán R.

jaimeantonio07@hotmail.es