‘Habemus candidatos’

Ecuador terminó una semana política marcada por movimientos, candidaturas y escenas que dejan mucho que analizar. El 17 de agosto terminó la inscripción de postulaciones para las elecciones seccionales y, con ello, comienza una nueva etapa de calificaciones, objeciones, impugnaciones y, finalmente, la campaña por el voto.

En Loja la papeleta empieza a tomar forma. Alcaldía, Prefectura y Concejo Municipal tendrán nuevos nombres, viejos conocidos y también políticos que, después de un tiempo alejados de la primera línea, vuelven a aparecer para respaldar candidaturas. Algunos regresan porque todavía creen tener algo que aportar; otros parecen hacerlo para intentar recuperar influencia, ganar espacios o favorecer a sus antiguos aliados, cercanos y amigos. El ciudadano tendrá que decidir si esos respaldos representan un verdadero cambio o simplemente el regreso de los mismos intereses de siempre.

Pero lo más preocupante no son únicamente los nombres. Es la conducta.

Esta semana Loja fue testigo de un bochornoso enfrentamiento entre actores políticos en las propias instalaciones del CNE. No interesa quién comenzó ni quién tuvo la última palabra. Lo verdaderamente grave es que personas que aspiran a representar a los ciudadanos terminen convirtiendo la política en un espectáculo de insultos, provocaciones, enfrentamientos en lo que más parecía una pelea de barrio.

¿De verdad esa es la clase de personas que queremos sentada en un Concejo Municipal? ¿Personas incapaces de controlar sus emociones cuando todavía ni siquiera han recibido el voto ciudadano? O que ya no ostentan una candidatura formal.

Y existe otra preocupación que tampoco podemos ignorar y se da a nivel nacional, la idea, cada vez más extendida, que una candidatura o una dignidad pública puede utilizarse como una especie de escudo frente a problemas judiciales. Si alguien busca llegar al poder para sentirse protegido o evitar responder por sus actos, no está entendiendo lo que significa servir al pueblo.

Un cargo público no es refugio, ni salvoconducto. Es responsabilidad.

Loja necesita mejores representantes, pero también necesita madurez. Necesita candidatos capaces de debatir sin insultar, competir sin destruir y ejercer el poder sin creerse “superiores” al ciudadano.

Porque gobernar no comienza el día que se gana una elección. Comienza mucho antes, en la forma en que una persona se comporta cuando nadie le ha dado todavía el poder.

La política no necesita más gritos, necesita dignidad.

Ricardo Guamán Araujo

X: @EMDLS

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