Gobernantes psicópatas integrados

Lamentablemente estamos gobernados por psicópatas integrados que lograron asumir y adaptarse en las esferas políticas gracias a sus encantos; una vez en el poder operan con mentiras, engaños y manipulación emocional. La tríada oscura (narcisismo, maquiavelismo y psicopatía) de estos gobernantes los incapacita para distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Pongamos dos ejemplos: Mr. Trump (EE.UU.) y Netanyahu (Israel), con sus fantasías de omnipotencia, su “empoderamiento” (es decir, su grandiosidad maligna), promueven eventos violentos (intervenciones armadas, entre otros) principalmente en países que tienen recursos naturales para expoliarlos. Seguramente Trump y Netanyahu, cuando dejen el poder, negarán cínicamente sus acciones destructivas de poderío, achacándolas a alguna obnubilación mental transitoria o a algún error sin importancia. Por el momento proliferará la violencia del tipo “me atrae el petróleo de Venezuela, luego a por ello”, “los maté a los gazatíes porque todos son terroristas, es más me adueñaré de su territorio y sus riquezas”, entre otras argucias maquiavélicas. No les importa la “soberanía” (palabra perimida en Derecho Internacional) de los países. En este momento no podemos revertir el energumenismo de Mr. Trump y Netanyahu, porque están saboreando las mieles del poderío con sus actitudes que los hace sentirse buenos (omnipotentes) y no malos (débiles); actitudes aceptadas y defendidas por sus turiferarios. Poco a poco o mucho a mucho esta clase de políticos conforman las verdaderas bandas, mafias y asociaciones de malhechores que gobiernan los Estados criminales (incluidos los de nuestras repúblicas bananeras). La pregunta es ¿cómo evitar esta clase política que produce desesperanza y pesimismo generalizado en el pueblo? Tenemos que promover urgentemente la ética de la gratuidad, una gratuidad que es gratitud y congratulación, que no consiste en hacer el bien a los demás para “sentirse bien” uno mismo, sino en hacer el bien por amor, aunque para ello haya que sentirse mal. Así mismo, reeducar los sentimientos de las personas especialmente el de ternura.

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec

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