Gerardo Inga Ávila, el docente que, en 60 años de labor, formó a 10.422 alumnos

Egresado de la primera promoción del ‘Daniel Álvarez, laboró allí 47 años. Autor de tres obras y proyecta una cuarta. Ha leído cerca de cinco mil libros. 

El viernes 2 de junio de 2023 se unió al desfile de los exalumnos danielinos. Lo acompañó su hija Paola.
El viernes 2 de junio de 2023 se unió al desfile de los exalumnos danielinos. Lo acompañó su hija Paola.

“Yo les voy a enseñar a amar la química”, les decía Gerardo Agustín Inga Ávila a sus nuevos alumnos del ‘Daniel Álvarez Burneo’, de Loja, el primer día de clases. Todos respondían al unísono: “nooo”, pero, transcurrido un mes, reconocían que no hay algo mejor en el mundo que la química. Eso llena de un sano orgullo al hoy docente jubilado, de 74 años de edad, y que trabajó varios años en el mismo establecimiento que lo formó en la primera promoción.

La preparación académica

Viudo desde el 10 de agosto de 2019, padre de cuatro hijos y con 10 nietos, nació en Girón-Azuay, de donde, junto a sus padres, se trasladó a Loja a los 11 años de edad y desde allí no ha vuelto a la tierra de sus ancestros y más bien amó entrañablemente a la ciudad que meció la cuna de Benjamín Carrión. Hasta el tercer grado cursó en su patria chica y de cuarto en adelante, en la Escuela Miguel Riofrío, de Loja, donde al inicio le fue difícil ingresar porque los habitantes del Azuay no eran bien recibidos allí, ni en ningún otro plantel.

Para los estudios secundarios tuvo igual problema. A los azuayos no les daban cabida. Es que, según dice, había una rivalidad entre cuencanos y lojanos. Cansado de buscar un plantel, un cierto día, junto a su madre, llegó al ‘Daniel Álvarez’. Ese año se estrenaría el colegio marista. Fue el propio rector, Hermano Santiago Fernández García, quien le dio matrícula, en la especialidad de Agronomía, donde se constituyó en el mejor bachiller.

Graduado de bachiller, empresas bananeras de Machala se fijaron en el joven. Tenía cerca de 19 años. Aparejando la documentación, cierto día fue por un certificado al ‘Daniel Álvarez’ y, estando allí, el Hermano Santiago le ofreció trabajo y se quedó varios años. Junto a sus alumnos, pobló de lechugas, coles, porotos, habas, cañas, entre otros artículos, la huerta del entonces ‘Técnico’.

Estudios superiores

A la par con su función de docente, estudió la carrera de Química Biológicas, en la Universidad Nacional de Loja (UNL), donde obtuvo una licenciatura, posteriormente un doctorado en Ciencias de la Educación y, finalmente, una maestría, mención educación. 

Gerardo Inga se siente satisfecho de haber formado en sus 60 años de docencia a cientos de jóvenes, especialmente en Agronomía y Químicas Biológicas. Estadísticamente son 10.422 alumnos a los que sembró la ciencia y que hoy ven en él un ejemplo y hasta lo saludan. Es el caso de Marco Antonio Sánchez, promoción 1989-1995, quien, desde Estados Unidos, le confiesa que lo estima y lo recuerda mucho, principalmente si lo llevó a inclinarse por la química.

47 años de su vida laboró en el ‘Daniel Álvarez’, 13 años en La Porciúncula, 10 años en La Inmaculada, dos años en ‘Las Marianas’, 27 años en la UTPL. También impartió sus conocimientos a escala nacional e internacional, particularmente en España.  Se jubiló en 2008, no obstante, siguió en su biblioteca leyendo, consultando y nivelando a los estudiantes en la materia química.

Leyó más de cinco mil libros

En 2008 sufrió una isquemia cerebral. Ello, en ningún momento fue un obstáculo para seguir leyendo y más bien se adentró más en su biblioteca que lo llevó a publicar tres libros, relacionados con la química y se viene un cuarto, donde abordará el valor espiritual. Señala que ha leído alrededor de cinco mil textos.

VOZ

“Aconsejo a los jóvenes a seguir estudiando, a no detenerse porque Dios siempre nos ayuda a conseguir las metas”

Gerardo Agustín Inga Ávila, docente lojano.

PARA SABER

LA FAMILIA

Esposa: María Elena del Cisne Aguirre Chávez (+).

Hijos: Pablo Fernando, teniente coronel de Policía; Paola, asesora de salud, ingeniera en Sistemas; Joe, ingeniero en Administración de Empresas y chef; y Karina, diseñadora gráfica y especialista en pasteles libres de gluten.

2 thoughts on “Gerardo Inga Ávila, el docente que, en 60 años de labor, formó a 10.422 alumnos

  1. Gerardo Inga: un respetable y querido amigo y compañero docente. Vayan para él mis saludos.

  2. Muchas gracias apreciado maestro, siempre lo llevo en mi corazón, aunque no seguí ninguna carrera universitaria, la química estará por siempre en mi cabeza, gracias a Ud. X sus buenos consejos y dedicación hacia nosotros, Dios lo bendiga

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