Finaliza el año 2021

Al cae la tarde y el sol en poniente anuncia el último suspiro del año; no hay tregua al tiempo, menos aún al destino; los ecuatorianos somos… lo que su pueblo y su Gobierno así lo han decidido en función de una democracia representativa, cuya vigencia, dependerá de la madurez política que el pueblo haya alcanzado a lo largo de los años.

La economía cierra su ciclo de depresión con grandes dificultades para la caja fiscal; sin embargo, debemos reconocer, el incremento de más/menos 3% del PIB, lo cual ya es alentador tomando en cuenta la emergencia sanitaria, los altos índices de corrupción y el desgobierno de casi tres lustros que hemos soportado.

En lo político, haciendo una analogía con la economía: hemos descendido a la pobreza extrema, constituyéndose en una carga social para los ecuatorianos que no hemos podido solucionar -o por lo menos disminuir- acentuándose el desgobierno, la crisis de valores, la corrupción y una desidia total por legislar y fiscalizar.

Por lo menos en lo sanitario, el proceso de vacunación ha sido exitoso y nos da aliento para enfrentar un 2022 lleno de esperanzas, ilusiones y, ojalá, de grandes transformaciones que nos permitan soñar con un Ecuador diferente.

Con este panorama asistimos a la eucaristía del nuevo año con plegarias a la Santa Madre, pues, más allá de aquello, sólo la rebeldía, el espíritu indomable del chazo lojano y una dosis de unidad nos podrá animar en este 2022; para que esto suceda les deseamos: …buen viento …y buena mar.

Lenin Paladines Salvador    

leninbpaladines@hotmail.com