¿Estamos en crisis?

En el aula de clases digo a mis estudiantes que levanten la mano quienes creen que estamos viviendo bien en la sociedad actual; levantan muy pocos la mano. Luego les digo que levanten la mano quienes creen que estamos viviendo una vida regular; ahora levantan la mano la mayoría. Por último, les solicito que levanten la mano quienes creen que estamos viendo mal; levantan la mano muy pocos nuevamente. Luego les explico a los estudiantes que mi punto de partida es que estamos viviendo mal, muy mal, en la sociedad actual, y antes de ser considerado milenarista les doy las razones debidamente fundamentadas del porqué de este desorden establecido. A pesar de que hay estudios rigurosos que demuestran que estamos viviendo diferentes crisis ecológica, antropológica, axiológica, económica, histórica, sociológica, entre otras, no hacemos nada por procesar esta información, es como si un médico le dijera a un paciente: “a usted le queda dos días de vida”; el paciente no puede procesar la información y lo primero que hace es negar “¡no puede ser!”. La cuestión de las crisis les parece demasiado lejana a las gentes y esto se debe porque las fuerzas de la selección genética y cultural no están creando cerebros capaces de mirar hacia adelante, existen muchos ecoescépticos que dicen “al final también el sol se va a acabar”, otros que el “progreso” nos sacará de la crisis, otros apelan al poder taumatúrgico de la Pacha Mama; por otro lado están los integrados que dicen que hay que seguir dialogando, aunque el techo de la razón dialógica se les caiga encima. Dicen los psicólogos que hay que apelar a nuestras emociones para de alguna forma combatir los sesgos cognitivos (ideologías) que nos tienen paralizados.

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec

Abrir chat