Es realmente triste hablar de las secuelas del COVID; sin embargo, en el contexto de mercado, las enseñanzas permitieron trasformaciones que aceleraron el proceso de innovación que probablemente tomaría años a que ocurra en unos meses. Para varias empresas el escenario de competitividad cambió radicalmente ya que en tiempo corto se han generado ideas que han permitido; o bien afianzar la ventaja competitiva u optar por cambios en la oferta.
En este contexto es vital plantearse si los cambios que experimentamos serán estacionales o se proyectan a ser permanentes. El mercado de varias industrias cambió de forma radical por ello la anticipación no solo es esperar a la ansiada “normalidad”; sino trazar una hoja de ruta a los posibles escenarios analizando los recursos y talento humano con los que se enfrentará al entorno en adelante. No únicamente la pandemia nos deja y mantiene en incertidumbre, se suman factores internos (políticos) y externos (mercados internacionales) que avizoran comportamientos económicos y humanos totalmente distintos a los acostumbrados; sin duda la información y datos jugarán un rol vital en la competitividad de las empresas.
Es realmente impresionante como las competencias de los colaboradores durante este contexto han sufrido serios cambios, desde la especialización, migración y hasta obsolescencia de prácticas y conocimientos, un entorno dinámico debe contar con un equipo dinámico en escenarios volátiles, con total seguridad entonces cuestionemos nuestro contingente actual con el que enfrentaremos la ansiada “normalidad”; sin duda nos invitará a pensar y reinventarnos.
Sebastián Verdugo Alvarado
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