
En la parroquia lojana de Vilcabamba el uso de las mascarillas continúa siendo una medida que no se acata, sobre todo por algunos extranjeros que incluso, semanas atrás, organizaron una marcha contra la vacunación.
Esta situación genera preocupación y en algunos casos molestias porque la presencia de turistas se ha visto disminuida en las últimas semanas y se considera que podría obedecer al rechazo que tienen esas personas para utilizar los tapabocas y también cumplir con las disposiciones emitidas por el Comité de Operaciones de Emergencia.
El presidente del Gobierno Parroquial, Carlos Ortiz Armijos, considera que el país tiene leyes que se deben respetar y más aún siendo una medida de bioseguridad en beneficio de la salud de todos.
“No todos los extranjeros acatan las disposiciones. Lamentablemente creen que están en un pueblo donde no hay leyes”, recrimina y por eso insiste en el llamado al Municipio de Loja para que cumpla los controles y que sancione si es el caso.
También apela al apoyo de la Gobernación para que consolide controles conjuntos, pues deja en claro que “nuestras competencias no nos permiten sancionar, lo que sí hemos hecho es generar campañas de la importancia del uso de la mascarilla”.
CLAVE
Semanas atrás se hizo una marcha en la que se pedía que no se obligue a vacunar.