Autoridades educativas dispusieron la intervención en un bloque que se caía a pedazos. Hay satisfacción en El Plateado.

Los 259 alumnos, docentes y padres de familia de la Unidad Educativa Luis Antonio Erique Ortega, del barrio El Plateado, al occidente de la ciudad de Loja, ya respiran tranquilos. Es que un bloque que estaba a punto de colapsar fue intervenido y derruido en su totalidad y con ello el peligro que les acechaba ha desaparecido.
Un pedido de hace tiempo
Los padres de familia venían solicitando a las autoridades, especialmente educativas, que remedien el problema de infraestructura porque temían que algún momento caiga con las secuelas fáciles de imaginar. Fueron constantes los reclamos, cuya respuesta se esperó varios meses.
Hasta que, finalmente, la solución llegó. El padre de familia, Henry Carrión Jumbo, cuenta que, a partir del jueves 16 de junio de 2022, se cumplen los trabajos en el establecimiento, habiéndose demolido ya el bloque que venía cayéndose paulatinamente.
Dice que la lucha no fue en vano y que la beneficiada es la comunidad educativa de allí que ahora puede desarrollar la labor de enseñanza-aprendiza con calma. Expresa que ahora se espera que se continúe trabajando hasta complementar el adecentamiento de la escuela.
“Que este ejemplo de perseverancia de los padres de familia, estudiantes y profesores, sea replicado en la provincia para mejorar la infraestructura educativa y, por tanto, la dignidad del alumnado”, puntualiza Henry Carrión.
Volverán a la jornada única
El director del establecimiento, Stalin León Ochoa, quien asumió el cargo hace tres meses, manifiesta que, el derrocamiento de la infraestructura que representaba un peligro, permitirá ahora volver a la jornada única, la matutina, habida cuenta que, dado el inconveniente, se vieron forzados a trabajar también de manera vespertina.
Agradece la intervención de la directora Distrital de Educación, Carmita Armijos, que hizo posible la ejecución de la obra, cuya solicitud fue presentada hace unos cuatro meses.
Stalin León expresa que el espacio ahora libre no puede ser usado para levantar otra infraestructura porque allí hay una falla geológica y que se procederá a adecuarlo y hacer de él una cancha donde los niños puedan recrearse.
PARA SABER
Los trabajos de derrocamiento tuvieron un costo aproximado de 3.800 dólares.