El derecho de libertad

Desde la luz del primer día de nuestra vida, hasta el último aliento de  nuestra existencia… será un camino largo y espinoso hacia la construcción de la libertad. Sin libertad no hay vida, sin libertad no hay esperanza, sin libertad… no existe paz ni sosiego para el alma. Se vive en la medida en la que hemos aprendido a ser libres, pero se muere cada instante que dejamos de luchar por nuestra libertad.

La libertad así como la concibe Blasco Peñaherrera Solah en su obra “Pasión por la libertad”: […] “Quien no cree en la libertad, quien no aprecia la libertad, quien no atesora la libertad vive preso de su propia tiranía; vive atormentado por su conciencia, vive abrumado por su soledad.” […] por tanto, resulta ser un muerto en vida que, dejó de vivir para morir cada día al filo de la codicia y la egolatría.

La humildad siempre será un referente de la grandeza popular, de la sencillez con la que vive la gran mayoría de ecuatorianos, un mendrugo de pan no significa debilidad… sí desigualdad, pobreza y opresión; pero al margen de esta realidad, el pueblo resiste, enfrenta, disiente y lucha por su libertad; hoy el camino que nos queda es desear que triunfe la democracia a la tiranía y la opresión.

Sigamos luchando por encontrar la libertad y poder disfrutar de una vida digna, no importa que el poder aparente un triunfo, eso es simplemente una falsa ilusión, pues esta desaparece cuando nos ilumina la verdad y la honestidad; para que esto suceda les deseamos: …buen viento y buena mar.

Lenin Paladines Salvador                       

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