El mundo y la sociedad del conocimiento avanzan con velocidad, a un ritmo casi frenético, convirtiendo a la vida, hoy en día, en muchos aspectos, en un proceso robotizado, en el que se advierte la falta de humanidad, Valores y principios que son ese poderoso pegamento que produce la cohesión social y que permite al hombre diferenciarse de la máquina.
En definitiva, requerimos hacer una pausa para buscar ese norte, encontrar esas referencias que nos ayuden a dar respuestas a las inquietudes y problemas actuales. Necesitamos, en definitiva, en este escenario, de un faro, una luz que guíe a la sociedad por el camino correcto.
Y en esa urgencia de identificar a nuestros referentes tenemos al Lic. Julio Eguiguren Burneo, ilustre lojano cuya obra y memoria deben ser perennizadas para conocimiento de las presentes y futuras generaciones. El aporte de este ilustre ciudadano se ve reflejado ya en la administración nítida y responsable de la cosa pública, en la contribución fundamental hecha a la cultura y memoria histórica documental de Loja, al apoyo y gestión dada en la empresa privada y en los sectores agrícola y ganadero de la frontera sur, así como a esa devoción y cariño admirables por la Virgen de El Cisne.
Por lo mismo, corresponde a las instituciones lojanas, entre ellas, el Ilustre Municipio, reconocer el trabajo fecundo de sus vecinos: en este caso, por ejemplo, bien podría designarse al Archivo Histórico de Loja, como “Lic. Julio Eguiguren Burneo” o identificar con su nombre a una de las principales calles de la urbe.
Confiamos que el Cabildo lojano considere esta sugerencia en la que coincidimos seguramente con un amplio sector de la opinión pública.
Giovanni Carrión Cevallos
@giovannicarrion