Uno de los más destacados y brillantes profesionales de la región sur del país, sin duda, es el Arq. Augusto Ramón Carrión, ya como un ejemplar ciudadano formado en valores y principios inquebrantables, lo que le ha permitido imprimir un sello característico a sus actuaciones, sobresaliendo por su capacidad, honradez y alto compromiso cívico.
Asimismo, Augusto Ramón, en su calidad de docente universitario, ha sido responsable de la formación de algunas promociones de jóvenes de la arquitectura en Loja, cuya cátedra es apreciada en alto grado en nuestra Alma Mater.
Además, su paso por la función púbica le ha permito contribuir de manera determinante, desde su ámbito profesional, al desarrollo urbanístico de Loja y su provincia. Son numerosas las obras que llevan el registro de la creatividad de uno de los arquitectos ecuatorianos con mayor sensibilidad e ingenio. Ahí está el parque central y de la cultura en Saraguro, diseño de la plazoleta conmemorativa de la Posta de la Lojanidad Bernardina; proyectos arquitectónicos para la Universidad Nacional de Loja y el trabajo desarrollo desde la dirección de planificación del Municipio de Loja y de otros ayuntamientos.
Pero sin duda, la obra icónica de Augusto Ramón, su legado arquitectónico, tiene que ver con la realización del proyecto y parte de la construcción del conjunto emblemático: ‘Puerta de Entrada a la Ciudad de Loja’, durante la administración del visionario burgomaestre José Bolívar Castillo, en el periodo 1996-2000.
Sin duda, el aporte de Augusto Ramón Carrión, tiene que ser valorado y reconocido en su real dimensión. En la revista ‘Puerta de entrada a Loja: Mi legado’, contiene valiosa información que en detalle explica el desarrollo de una obra que tiene enorme impacto no solo en el ámbito cultural de la ciudad, sino también turístico, convirtiéndose ahora en uno de los principales símbolos de la lojanidad.
Giovanni Carrión Cevallos
@giovannicarrion