De cara a la segunda vuelta electoral del 13 de abril de 2025, nos encontramos con un Ecuador dividido en dos mitades. En estos malos momentos, sentimos la necesidad de comparar los resultados electorales como si fuéramos críticos deportivos analizando un partido de voleibol.
– ¡Casi empatamos! ahora apostemos a la colorada…
El tema es mucho más serio que una superficial catarsis y debe ser comprendido con mayor reflexión y profundidad. Si creemos que la ética, los principios y los valores deben iluminar nuestra decisión electoral, entonces es preciso darnos el espacio para analizar el proceso y a los candidatos. ¿Quién es coherente con lo que dice y lo que vive?
Desde la otra perspectiva, es decir, desde quienes vamos a ejercer el sufragio, ¿nuestro voto es realmente consciente y fruto de una reflexión profunda? ¿Elegimos conforme a nuestras convicciones y principios?
La sui generis situación de nuestro país, dividido en dos, nos enfrenta a la urgencia de una preparación minuciosa, tanto de quienes elegimos como de quienes serán elegidos. Es necesario involucrarnos en la vida política cotidiana con ideas claras y convicciones firmes. No estamos en el mejor momento histórico para dar consejos a nadie. Empecemos hoy a construir nuestra patria. Pongámonos del lado de aquello que significa generar trabajo, impulsar la producción… para que nadie tenga que irse del país, para que nadie pase un solo día sin comida, educación o sin salud.
Nuestro reconocimiento a quienes entregan su vida al noble ejercicio de la política auténtica, y nuestro compromiso de involucrarnos decididamente en la construcción de un Ecuador como tierra de esperanza, paz y libertad.
Zoila Isabel Loyola Román
ziloyola@utpl.edu.ec