Dos años sin peregrinación, llegaron a su fin

Luego de dos largas años en los que la humanidad sufrió un “remezón” ocasionado por la pandemia de Covid-19, se retomó la romería o peregrinación más grande del Ecuador. Decenas de miles de peregrinos, volvieron a desafiar el frío, el cansancio y el tiempo para acompañar la imagen de la Virgen del Cisne en su larga peregrinación.

En esta tradicional romería de más de cuatro siglos de vida, los peregrinos trasladaron en hombros la imagen de nuestra soberana protectora, recorriendo 74 kilómetros desde la imponente Basílica del Cisne, hasta Loja. Romería, en la que sus fieles acompañaron la hermosa imagen de Nuestra Señora del Cisne, buscando su bendición y por su intercesión, conseguir el remedio a cada una de sus necesidades, dolores, penas y el recuerdo de aquellos que sufren o buscan el consuelo de sus aflicciones.

Loja nuevamente se viste de fe, esperanza y devoción, al son de las bandas de pueblo y quema de castillos. Y es que ha vuelto la “Churonita”, a quien con cariño llamamos sus devotos, por su pelo largo y rizado; ha vuelto ante los ojos de quienes la adoran, hasta retornar a su templo original, el 1 de noviembre, a “esconderse” en apartados riscos, y desde allí volver el próximo estío, brillante como el sol.

Andrés Sigcho

andres_575@hotmail.com

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