Dos años de gobierno y no existe el ‘Nuevo Ecuador’

El triunfo del NO coincidió con los dos años de Noboa, fue un triunfo de los trabajadores, pueblos y nacionalidades indígenas, cansados de mentiras, incapacidad y autoritarismo del gobierno.

Durante su mandato se ha favorecido al capital extranjero, a los acreedores externos, mientras que la inseguridad ha crecido (al 28 de noviembre se registran 8.272 muertes violentas), la pobreza multidimensional se ubica en el 40,8% a nivel nacional y la pobreza extrema multidimensional en el 19,0%, lo que significa que 7 millones de ecuatorianos son pobres. A esto le sumamos que el 70% de la población no accede a la canasta familiar. Solo 1 de cada 3 personas en capacidad de trabajar tiene empleo pleno, el resto está en el subempleo y en el desempleo. Noboa durante su presidencia ha viajado 28 veces y anuncia 4 nuevos viajes al exterior hasta febrero, lo que arrojaría 154 días fuera del país, es decir, más de 5 meses. Es indudable que el nivel de vida ha empeorado, no se nota solución alguna a los acuciantes problemas de la población, el “nuevo Ecuador” solo existe en la fantasía de la familia Noboa Azín.

A esto le añadimos que la Asamblea Nacional aprobó la proforma presupuestaria para el año 2026, donde se demuestra que la prioridad no es la vida y los derechos del pueblo, lo esencial es pagar la deuda externa.

Verbi gracia, para el pago de la Deuda Externa se asigna USD 12.713 millones, un incremento de USD 2.927 millones en comparación al 2025 (Intereses de deuda, USD 4.470 millones y Amortizaciones por USD 8.351,57 millones), mientras que a 19 universidades se recorta su presupuesto en más de USD 128 millones con la argucia de que ha habido presupuesto no ejecutado en áreas sociales como educación y salud. En cuanto a la seguridad social el gobierno asigna USD 2.926 millones de dólares, cuando el IESS pidió USD 4.612, generando un déficit de USD 1686 millones, además, no hay un solo dólar para el Seguro de Salud Individual y Familiar.

Es indudable que un gobierno que destina la tercera parte del presupuesto al pago de la deuda externa no piensa en el pueblo, busca seguir siendo chupamedias de los compromisos con el FMI, sacrifica la inversión pública y la generación de bienestar, genera una mayor desigualdad y pobreza, afecta al área social. ¡El reclamo por mejores condiciones de vida está latente y se avizoran nuevas oleadas de protesta social!

Remo Cornejo Luque

‎cornejoremo75@gmail.com

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