Diálogos y participación cívica

Varios problemas de gobernabilidad se resuelven en diálogos directos entre autoridades y ciudadanos donde surgen compromisos, procesos y rendiciones de cuentas. Hay soluciones que no dependen de inversiones económicas, están relacionadas al respeto y trato digno que toda persona merece.

Aplazar los diálogos genera tensiones, violencia e incrementa los índices de insatisfacción, ejemplos de esto son los inconvenientes que los lojanos viven a diario como el comercio informal, el caos de tránsito, la insuficiente provisión de agua potable, el deterioro de los espacios públicos, el descuido de parterres y otros más.

Seguramente el inicio de las soluciones demandará reconocer que cada parte debe aportar, generar cambios y hacer sacrificios. El bien común está sobre los intereses particulares si el propósito es una mejor calidad de vida, de lo contrario se agrandan las distancias entre grupos sociales, al final todos pierden.

¿Quién debe dar el primer paso? De acuerdo a la lógica política se espera que sean los gobernantes con son equipos de gestión, si no es así parecería que hay poca voluntad, escasos recursos o la prevalencia de sesgos políticos, frente a ello son los ciudadanos, movimientos cívicos, corporaciones privadas, es decir la sociedad civil la que tiene que intervenir, así ocurrió en otras ciudades mientras sus gobiernos locales se fortalecieron.

Es urgente y necesaria una intervención cívica y ciudadana para encontrar alternativas que estén a disposición del alcalde y los concejales. 

Se escuchan con frecuencia que representantes de barrios, mercados, transportistas y otras organizaciones se acercan al Municipio a pedir atención, seguramente buena parte de los reclamos son atendidos, pero la mayoría no se entera, esto denota que además de parlamentos se espera una eficiente y eficaz comunicación.

Abel Suing

abelsuing@gmail.com