
Este miércoles 20 de agosto de 2025, cientos de devotos participaron en el último y más exigente tramo de la romería de la Virgen del Cisne, que recorrió desde Catamayo hasta Loja. La imagen partió a las 06:00, tras la eucaristía de despedida en la parroquia matriz de Catamayo, acompañada por la multitud que emprendió la caminata de aproximadamente 37 kilómetros.
Llegada a Villonaco
Pasadas las 11:15, la imagen arribó a la urna del cerro Villonaco, donde se celebró una misa campal presidida por el sacerdote Carlos Ortiz Mendoza, de Catamayo. En este punto, los fieles aprovecharon para descansar, alimentarse y abastecerse en los puestos de comida que tradicionalmente se instalan durante la jornada.
Entre los participantes estuvo Daniel Quintuña, oriundo de la provincia del Azuay, devoto de la Virgen del Cisne desde los 19 años. En esta ocasión, acompañado de su hijo, emprendió la caminata en agradecimiento por los favores recibidos. Manifestó a medios de comunicación que continuará participando “mientras mi madre del Cisne me permita estar aquí en la Tierra”.
Solidaridad en el camino
La jornada también estuvo marcada por gestos de solidaridad. Varias personas ofrecieron de manera gratuita agua, pan y frutas como naranjas, mandarinas y sandías, con el propósito de brindar alivio a quienes cumplían el trayecto bajo el sol, el frío y, en algunos tramos, la llovizna.
Para muchos, estas acciones y el hecho de participar en la romería constituyen una promesa de fe; para otros, una tradición transmitida de generación en generación, siempre con devoción y agradecimiento hacia la ‘Churonita’.
- PARA SABER
Peregrinos recorrieron los 37 km desde Catamayo a Loja, durante el último tramo de la Romería 2025.