18 días después de vivir un proceso de reivindicaciones sociales, resistencia y protesta social de los pueblos y nacionalidades indígenas el país entró en un aparente proceso de tregua de conformidad a los acuerdos previos alcanzados. Lamentablemente esta legítima protesta se vio ensombrecida por el caos y el terror de la violencia extrema, la muerte de civiles y fuerza pública además de la destrucción de bienes y cuantiosas pérdidas económicas para el Estado como para la empresa privada, así como la afectación de la tranquilidad de todos los ecuatorianos.
La paz es un valor universal y necesario de ser conservado de forma colectiva e individual en nuestras sociedades, esta se vio empañada por los efectos negativos de la violencia directa, provocada probablemente por el involucramiento de obscuras fuerzas o figuras políticas, sociales e inclusive transnacionales que aprovechando el caos quisieron atentar contra la estabilidad democrática de nuestro país.
Parecería que por lo menos en papel se ha alcanzado frágilmente la tan ansiada paz, diálogo y consensos ¿qué nos quedó de lección? El país continúa transitando por peligrosos caminos de división social, fragmentación política e inestabilidad. Los pueblos indígenas como protagonistas han sido indiscutiblemente un sector de la población que históricamente se ha visto como una minoría marginada, sin embargo, este grupo humano ha sabido responder ante las injusticias con una organización de base que ha tenido la fuerza y convocatoria para canalizar el malestar de una parte de la población que muchas veces se identifica con sus causas y celebra sus victorias, pero, cuando esa lucha social y justa protesta se desvirtúa con la utilización de la violencia el sentido mismo de la resistencia borra automáticamente lo encomiable de sus causas. La violencia en ninguna circunstancia puede considerarse como medida de presión para la resolución de los conflictos, al contrario, el diálogo y el consenso serán siempre los caminos que nos lleven al entendimiento social.
Santiago Pérez Samaniego
Twitter: santiagojperezs