Estrenando año nuevo, hay quienes se encontraron con el desempleo. Otros, hartos de la rutina, renunciaron. Y también hay quienes, a parte de su empleo actual, quieren probar si un negocio es una opción válida. Cualquiera sea tu motivación, considera que algunas cosas cambiarán:
1. Tu sueldo desaparecerá, si en tu trabajo actual, llegado el fin de mes tienes tu depósito de sueldo fijo. Con un negocio dependerá de las ventas y otros factores.
2. La seguridad social, también desaparecerá, ahora te corresponde hacerte cargo de los pagos mensuales.
3. Empiezan otros pagos. Obligaciones como declarar impuestos, nómina, cubrir crédito (si pediste uno), ahora se convierten en las nuevas preocupaciones.
4. Disciplina, si estabas acostumbrado a seguir órdenes y con ello cumplías con tu trabajo, ahora eres tú, quien gestiona las tareas para cumplir objetivos de ventas, financieros, etc.
5. Horario de trabajo, si con 8 horas diarias que dedicas, tienes asegurada la paga de fin de mes. Acá posiblemente te toque dedicar un poco más para cancelar todas tus cuentas.
6. Buscar clientes. Si antes el problema era de atender a un sinnúmero de usuarios que buscaban tu atención, ahora los extrañarás, te toca gestionarlos e ir a buscarlos.
7. Capital mínimo. Probablemente necesitarás adquirir materias primas, equipos, muebles, contratar servicios, contratar personal, sacar permisos. Para ello se requiere una inversión mínima, que de alguna parte tendrán que salir para cubrir primeras operaciones del negocio.
8. Naufragar en el intento. Recuerda que, aproximadamente 1 de cada 10 negocios logran superar los 3.5 años de vida; lo que significa que 9 perecen en su intento.
La intención no es desmotivarte, sino, que analices todo lo que implica emprender.
Marlon Tandazo Palacio
@MarlonTandazoP