Desde el año mil novecientos noventa y cuatro la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 17 de junio, como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía para fomentar la conciencia pública sobre el tema y generar los mecanismos para la puesta en acción de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), en aquellos países afectados ya sea por la incidencia de sequías y/o procesos de desertificación.
Desde aquella fecha aunque reconozcamos tal fecha, no se ha trabajado en combatir la desertificación y la sequía menos fomentar la conciencia pública sobre el tema y generar los mecanismos para la puesta en acción de procesos mitigatorios a esta triste realidad en algunos cantones de la provincia de Loja y en muchas zonas del Ecuador.
El Ministerio del Ambiente cuyo nombre cambió recientemente a Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica debe preocuparse por generar e incorporar procesos de fortalecimiento de capacidades en el tema, mediante el desarrollo de diversas actividades en todo ámbito, profesional, estudiantil y ante la sociedad en general para generar este gran problema que no se trata de sectores determinados sino de impacto ambiental de toda la naturaleza.
Todos somos afectados por la Desertificación, Degradación de Tierras y Sequía por tanto, la actuación institucional de estos Ministerios no solo deben ser en los entornos institucionalizados sino difundidos en toda la sociedad, puesto que la desertificación es la degradación de las tierras en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, producto de diversos factores como las variaciones climáticas y especialmente las actividades humanas, por ello debemos combatirla y nos deben enseñar cómo hacerlo.
Manuel Salinas Ordóñez
masalord@hotmail.com