
La situación de recolección de los desechos en la ciudad de Loja se complica cada día más y en los diferentes barrios crecen las molestias porque los habitantes no saben a qué hora pasa el servicio.
Otra de las secuelas de la falta de automotores recolectores es la puesta en marcha del uso de camiones del Municipio que no cuentan con las seguridades y los obreros tienen que ir sorteando una serie de peligros. Allí una caída es inminente.