Beatriz Moreno ha trascendido…

Una gran suscitadora del pensamiento y la cultura latinoamericana ha trascendido el cosmos. Su partida duele, pero también convoca. La conocí hace quince años en un encuentro literario que promovió aquí, en Loja, la indescriptible, como solía calificarla a nuestra urbe, y por cuyos encantos siempre se dejó seducir. Para entonces yo era todavía un adolescente, y desde allí coincidimos, gracias a su generosidad, en diversos países y en Perú, su pueblo amado. Le agradecí siempre, y nunca dejaré de hacerlo, por su munificencia de abrirme las puertas, confiar en mi liderazgo y promover incesantemente mis inquietudes culturales y literarias. La última vez compartimos tribuna, gracias a su bondadosa invitación, en la conmemoración del centenario de César Vallejo, en Trujillo, en 2022. Hace un par de semanas nos escribimos en pro de un nuevo encuentro que ya no podrá ser… Me refiero a BEATRIZ MORENO DE ROVEGNO, presidenta del Consejo Internacional “Todas Las Sangres”, organización que fundó y lideró de maneja quijotesca y abnegada.

Ha trascendido lo vital material, pero nos queda su legado grande, ecuánime, ejemplar; el legado de una mujer inteligente, muy afable pero frontal, con carácter y determinación para abrazar y perseguir las grandes causas; el legado de una líder que forjó una sólida organización cultural desde 1989, con sede central en Lima y con capítulos en varios países del mundo. Desde allí capitaneó de manera asombrosa la convocatoria y organización de cuarenta encuentros internacionales de escritores y artistas en diferentes latitudes del orbe, el último de ellos en agosto de 2025 en la capital ecuatoriana.

El legado, decimos, de una poeta destacada que, además de cultivar la belleza estética de la poética, abogó de manera incesante, a través de la literatura, por una humanidad más humanizada, por la gran causa de la paz y la igualdad social en el mundo, por el cese de las guerras y el terrorismo, por el abrazo desfronterizo y fraterno entre hermanos. 

Aunque chiclayana, su patria fue el mundo y su causa indiscutible la cultura. Su labor quijotesca en pro de esta causa, su bandera. Su proba determinación y capacidad para organizar, convocar y presidir, su mejor carta de presentación. Su amplio carisma, su amor y don de gentes, su esencia…

Que su palabra y figura autorizadas, entonces, permanezcan incólumes y que, en acto de plena justicia, Todas Las Sangres lleve su nombre y honre su obra. ¡Sit tibi terra levis, querida Beatriz!

José Luis Íñiguez G.

joseluisigloja@hotmail.com

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