Audiovisuales por la paz

Los ecuatorianos están alarmados por el incremento de la violencia, en los últimos meses se reportan a diario crímenes y robos. Cada semana aparecen o se “descubren” cadáveres y partes de cuerpos humanos en cunetas, bolsas o basureros; y, desde hace cuatro años, los enfrentamientos armados y asesinatos en las cárceles se reportan sin que haya esperanza de solución.

Ahora se conocen de “sicarios”, “vacunadores” y de asaltos en grupo, en mar y tierra, a pedido de las mafias.

Alarma que la expectativa del ciudadano sea, no la posibilidad de ser víctima de una agresión, si no por cuándo ocurrirá. Las personas extreman las precauciones y evitan lugares públicos porque las matanzas pasan en sitios indistintos, lujosos o populares, a manos de avezados y jóvenes delincuentes.

Se demanda intervención del gobierno, recursos públicos y ayuda de organismos internacionales para identificar alternativas de pacificación en esta crisis humana, sin embargo, queda la expectativa de la calidad de los ejecutores, de las relaciones e implicaciones de los maleantes con los encargados del control.

Parece que las ficciones televisivas se transpusieron a la realidad. El audiovisual que se proyecta en cines, videojuegos y pantallas (televisión, celular, etc.) tiene un papel pedagógico para ilustrar en las lógicas del crimen organizado. Las historias de narcos, agentes, pilotos, “gatilleros” o musas de la mafia se convirtieron en modelos a seguir por cientos de marginados.

Pero, las mismas herramientas de “mala” educación sirven para generar escenarios distintos. Se ha escuchado la versión del caos de los empresarios de la comunicación que privilegian el lucro. ¿Qué pasará si se dan iguales herramientas, narrativas y posibilidades creativas de los ciudadanos para que cuenten sus perspectivas, aspiraciones y logros?

El audiovisual debe ser la “pluma” con la que todos “escriban” sus historias, cuenten experiencias y participen en la gestión del patrimonio y los recursos públicos. Hoy la alfabetización es audiovisual, esto supone competencias para comprender, analizar y crear mensajes que circulen en el ciberespacio, fruto de lo cual se generen diálogos para ubicar claves que ayuden a resolver el caos que se vive en Ecuador. El audiovisual puede transformarse en un instrumento para la paz.

Abel Suing

abelsuing@gmail.com

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