Áreas de conflicto (II parte)

Habíamos citado algunas zonas de conflicto que las parejas suelen vivir y que muchas de ellas prefieren ignorar el conflicto pensando que es el mejor camino, pero, definitivamente, no lo es. La falta de comunicación asertiva toma de decisiones proactivas, inmadurez, independencia y autoestima son manifestadas por uno o los dos integrantes, haciendo que la relación se vaya diluyendo y los conflictos sigan floreciendo.

Las pocas demostraciones de afecto, celos excesivos sin justificación, elevado consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, economía con problemas graves, gastos injustificados, precarias relaciones sexuales, infidelidad, ausencia de casa, cambio en la filosofía de vida, poca atención a la educación de los hijos, inexistencia de espacios de distracción en pareja o familia, mala relación con los suegros o familiares próximos, entre otros.

Deje de actuar de forma inmadura, aléjese de aquellas personas que le dicen que las cosas se arreglarán de forma mágica, la pastillita que le va a solucionar en un abrir y cerrar de ojos, eso no va a ocurrir. Usted es el primero que debe cambiar y quitarse esa idea. Deje de contar a uno y a otro los conflictos que vive, deje de decir que su pareja es un ogro, puede ser lo contrario. Tiene idea cuántas veces escucha esto en la cotidianidad, deje de ser del montón, asuma maduramente sus conflictos, busque una salida asertiva y proactiva a los problemas.

Empiece cambiando usted mismo, deje atrás los rencores, deje de culpar a su pareja por todo, de señalarla con el dedo sin darnos cuenta que tres nos apuntan a nosotros mismos, tiene que existir coherencia entre lo que se dice, lo que se hace, lo que se piensa y lo que se siente. Recuerde, el amor es entrega, no sacrificio.

Francisco Herrera Burgos

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