
Las constantes precipitaciones en el año 2023 se han convertido en una creciente preocupación para los agricultores de la región. A medida que esperan una tregua del clima para evitar daños en sus cultivos, también anhelan un apoyo más sólido por parte de las autoridades.
Vicente Cárdenas, coordinador nacional de los cafetaleros, ha constatado graves problemas durante sus recorridos por el proyecto cafetalero que lleva a cabo en la provincia de Loja, especialmente para los agricultores dedicados al cultivo de maíz.
«En el cantón Pindal, en la parte baja del cantón Puyango, estamos viendo una pérdida de producción de al menos un 60% debido a las intensas lluvias», revela Cárdenas. Además, resalta la angustia de los agricultores de esta zona debido a la falta de políticas públicas por parte del Estado para brindarles apoyo. «Solo cuando los productores tienen una buena cosecha y pagan sus impuestos, las autoridades aparecen para elogiarlos. Pero cuando sufren pérdidas, las autoridades están ausentes», reclama.
En cuanto al cultivo del café, Cárdenas explica que las lluvias de junio están ocasionando la caída del grano, ya que su proceso de maduración requiere la presencia del sol. Con la continua presencia de agua, los granos comienzan a fermentarse, lo que afecta significativamente su calidad.
El coordinador enfatiza la angustia generalizada entre los agricultores y su esperanza de que el Ministerio de Agricultura y Ganadería y otras instituciones brinden un apoyo concreto. Además, solicita facilidades para cumplir con el pago de los préstamos.
CLAVE
Quienes se dedican a la producción de maíz tienen más preocupación.