A organizar las vacaciones

Según el cronograma de actividades académicas del Ministerio de Educación para los regímenes Sierra y Oriente, el próximo jueves 30 de junio, concluye el año lectivo 2021-2022, para los estudiantes, desde preparatoria hasta segundo de bachillerato, quienes, de haber aprobado sin contratiempos su ciclo, entrarán a disfrutar de un largo periodo de vacaciones de dos meses íntegros: julio y agosto, debiendo reintegrarse para el nuevo año escolar, el primer lunes del mes de septiembre.

Los estudiantes que no completaron los 14 puntos en los dos quimestres, deberán, de conformidad con el calendario establecido por al Ministerio o las disposiciones de cada institución, someterse a los tediosos exámenes supletorios, remediales y de gracia, como última instancia para aprobar el año. Los estudiantes de tercero de bachillerato se sujetan a otros procesos evaluatorios que culminarán, quienes los hayan superado, con la incorporación de bachilleres, programada para después del 15 de julio.

Felicidad para los miles de estudiantes que salen a disfrutar de sus vacaciones, de un año que ha sido bastante irregular, pero que concluye, al margen de las revueltas indígenas, con la normalidad prepandemia. Sin embargo, la felicidad de los alumnos, no es compartida, en sumo grado, por los padres de familia quienes, mientras los hijos están en clase, tienen el tiempo para sus actividades profesionales o laborales, las que se complican con la presencia de los hijos en el hogar, a quienes habrá que brindarles una atención especial, para que ocupen el tiempo libre.

Es que entrar a vacaciones, no quiere decir que los niños y jóvenes se quedarán en cama hasta las 11h00 y el resto de tiempo a ocuparlo con el celular u otros aparatos afines. Vacaciones es cambio productivo de actividad y eso deben hacerlo. Por eso, diferentes instituciones organizan cursos vacacionales con actividades recreativas como deportes, excursiones, campamentos, talleres de arte, de oratoria, etc. Lo importante es que los chicos estén ocupados haciendo algo beneficioso para ellos.

Lo ideal sería que, cada institución educativa, programe espacios especiales para que sus estudiantes participen de ellos disfrutando del verdadero sentido del descanso vacacional.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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