Las elecciones presidenciales de 2026 en Perú y Colombia muestran una tendencia que podría marcar una nueva etapa política en América Latina, el fortalecimiento de las fuerzas de derecha frente al desgaste de los proyectos de la mal llamada ‘izquierda’.
En Perú, la segunda vuelta entre el candidato de “izquierda” Roberto Sánchez y la candidata de derecha Keiko Fujimori se mantiene muy ajustada. Sin embargo, conforme avanza el escrutinio, los votos pendientes de Lima, algunas regiones, sobre todo de Loreto y especialmente el sufragio en el exterior que siempre se ha inclinado a la derecha, han mantenido vivas las expectativas de “La China”. La contienda refleja una sociedad dividida entre la continuidad de propuestas de cambio social y una apuesta por políticas más enfocadas en el crecimiento económico, la seguridad y la estabilidad institucional.
En Colombia, el escenario es aún más claro. La segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio enfrentará a Abelardo de la Espriella, representante de la derecha, y a Iván Cepeda, candidato de izquierda. De la Espriella obtuvo la primera mayoría en la primera vuelta y llega al balotaje con ventaja, impulsado por un discurso centrado en la seguridad, el combate al crimen y la recuperación económica. Cepeda de no querer dejarse arrebatar el poder heredado por Petro.
Ambos países parecen expresar un mensaje similar, una parte importante de la ciudadanía está evaluando los resultados de los gobiernos y votando en función de problemas concretos. Más allá de quién resulte vencedor, el avance de candidaturas de derecha en Perú y Colombia evidencia que el llamado “giro a la izquierda” que dominó parte de la región durante los últimos años enfrenta hoy un serio desafío electoral. Las próximas semanas podrían definir no solo el futuro político de ambos países, sino también el rumbo ideológico de América Latina durante la próxima década.
Ricardo Guamán Araujo
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