León XIV y el incómodo deber de recordarle humanidad al poder

Hace un año, cuando León XIV apareció por primera vez en el balcón de la Plaza de San Pedro ese 8 de mayo de 2025, muchos pensaron que el Vaticano había optado por un pontífice tranquilo, casi administrativo, alguien destinado a bajar tensiones después del fuerte y muchas veces, para algunos, incómodo pontificado de Francisco. Sin embargo, la realidad, y la crudeza del mundo actual, no tardó en empujarlo hacia otro lugar.

León XIV no ha sido un Papa estridente. Y quizá ahí radica precisamente su fuerza. Ha hablado con serenidad sobre migración, pobreza y guerras, en tiempos donde parecería que la compasión estorba y donde ciertos líderes políticos confunden firmeza con arrogancia. Además, la verdad es que sus palabras han incomodado porque recuerdan algo elemental: ningún gobierno puede apropiarse de Dios para justificar odio, exclusión o violencia.

Sus roces con Donald Trump no son una casualidad ni un simple intercambio mediático. Reflejan dos formas muy distintas de entender el poder. Mientras desde Washington se insiste en levantar muros físicos e ideológicos, León XIV ha insistido en mirar a los migrantes como personas y no como amenazas. Y eso, en esta época de nacionalismos disfrazados de fe, termina siendo casi un acto de rebeldía moral.

Resulta irónico ver cómo algunos sectores que se autoproclaman defensores del cristianismo atacan a un Papa por hablar de paz, dignidad humana y solidaridad. Como si el Evangelio hubiese sido redactado en un comité de campaña electoral o en una oficina del Pentágono fundamentado en pura teología de la prosperidad.

Este primer año deja una impresión clara: León XIV no busca convertirse en líder político ni en activista. Pero tampoco parece dispuesto a arrodillarse ante el poder. Y quizá eso explica por qué incomoda tanto. Porque en un mundo acostumbrado al ruido, todavía existe una voz serena recordando que la humanidad vale más que cualquier frontera o interés geopolítico.

Álex Daniel Mora Arciniegas

alexmorarciniegas@gmail.com

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