La educación en crisis

¿A quién culpar? En Ecuador el problema educativo es múltiple, sustentado en problemas estructurales, políticos y sociales, afectando el desempeño y su incidencia en la sociedad. Estudios lo demuestran, el bajo nivel y calidad son observables en las pruebas PISA, donde el país se ubica en la media regional. La evidencia nacional “Ser Estudiante 2023-2024”, muestra que la mayoría de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo de competencia en Matemática, Lengua y Literatura, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales (Primicias, 14/07/2025).

Muchos factores contribuyen al problema, entre los más importantes podemos citar la politización del sistema educativo, que destruye su estructura, priorizando intereses ideológicos, por sobre desarrollo y contexto internacional, en el orden tecnológico, mercados e inserción mundial. Súmese a esto el centralismo torpe que niega necesidades provinciales y ruralidad, desfavoreciendo estrategias para contextos locales.

La calidad docente no dejara de ser un problema grave, el deterioro de está y la falta de reconocimiento profesional, contribuyen a la baja motivación y al descenso de la excelencia académica. Aunque la formación y capacitación se ha incrementado notablemente según el Ministerio de Educación (2020), ya que un 85% de la planta docente tiene formación universitaria, tan solo, un 40% participa en la formación continua, rezagando la actualización y el perfeccionamiento profesional (INEVAL, 2021).

Respecto al perfil pedagógico y experiencia, un 70% de la planta docente tiene menos de 10 años de experiencia, factor que puede influir en la calidad de la enseñanza y en la implementación de metodologías innovadoras (INEVAL, 2021). No se puede dejar de lado las condiciones laborales y la motivación, donde un 60% reporta niveles moderados o bajos de motivación laboral, asociado a condiciones laborales, remuneración y reconocimiento (INEVAL, 2022); factor que según el SERCE (2019) y PISA (2018) inciden directamente en los resultados de las evaluaciones, ligados a la calidad del cuerpo docente.

Así mismo, la incidencia y aptitud de padres permisibles, que más que promover una enseñanza de calidad con exigencia, promueven el facilísimo, sin considerar las repercusiones a futuro, observables ya en la actual sociedad.

Pablo Ortiz Muñoz

acuapablo1@hotmail.com

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