Ver a grandes mujeres dentro de los podios de los juegos olímpicos, nos permitirá analizar los estereotipos que nos han hecho menoscabar la integridad de las mujeres en general y aún más de las ecuatorianas. Una enorme cantidad de veces se ha tomado como insulto: “lloras como niña, corres como niña o haces cualquier cosa como niña”.
Debemos tener algo totalmente claro, por supuesto que queremos que corran como niñas (mujeres) como Glenda, que luche como la Tigra, Majo, Génesis o Luisa, que alcen las esperanzas del país como Neisy, Angie o Lisseth.
Esas mujeres varias y diversas por su cabello, por su color de piel, por la rama en la que se desempeñan, por su visión y sus metas, esas mujeres de este Ecuador, que han demostrado que las adversidades sirven para hacer de ellas algo mejor; que los estereotipos de belleza o cumplir con los cánones de belleza no son parte del molde cuando se quiere cumplir un sueño dentro o fuera del país.
Apoyar y acompañar a las niñas desde el camino de la educación en todos sus niveles, el aprendizaje comunitario, el trabajo y en todos los ambientes de desarrollo personal, nos harán tener más nombres a lo largo de la historia, que sean pruebas vivientes de que el presente es por y para las mujeres. Esas mujeres que serán inspiración para cada una de nosotras a lo largo de nuestras vidas, que nos dirán que si queremos hacer cosas como “niñas”.
Verónica Capelo
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