Afeité mi cabeza y encontré mucho más que un nuevo look

¡Marlon Fernando, -Toreto-! Inicia un mensaje de WhatsApp recordándome que el cierre de edición será más temprano por el feriado. En ese momento, me detengo a pensar: ¿no es maravilloso el poder del cambio? Alguien ha notado que ando pelón –pensé-.

Recuerdo el día en que decidí cortarme todo el cabello. Las reacciones fueron variadas. Mi esposa, siempre franca, soltó un «¿Qué te has hecho?». Mientras que mi hijo Emi, con su inocencia, simplemente dijo: «¡Papi, te ves diferente!». Es asombroso cómo algo aparentemente trivial puede desencadenar una lluvia de reflexiones.

Nos preocupamos por nuestra apariencia exterior, ¿verdad? Pero, ¿qué pasa con nuestro interior? Ejemplo, la forma en que respondemos al clásico «¿Cómo estás?» revela mucho sobre nuestra situación interna. ¿Nos hemos acostumbrado a aceptar la mediocridad como algo normal y nos conformamos con ello?

No estoy sugiriendo que finjamos estar bien cuando no lo estamos. Lo que quiero transmitir es que el solo hecho de despertar hoy, ya es un regalo, una oportunidad para sentirte agradecido. Todos enfrentamos retos, pero ¿cómo elegimos afrontarlos? ¿Permanecemos en la victimización o nos levantamos con determinación, listos para vencer cualquier obstáculo que se nos presente?

Recuerdo una frase que me impactó: «Si no tienes un buen amigo en quien confiar, sé tú ese buen amigo para alguien más». Es un recordatorio poderoso de que, incluso en nuestros momentos más difíciles, podemos encontrar propósito y significado al ayudar a otros.

Y aquí me encuentro ahora, con un nuevo aspecto que refleja más que un simple cambio externo. Reconozco que hay cosas que no se pueden cambiar, como la caída del cabello, pero también reconozco mis debilidades y virtudes. Sin embargo, estoy decidido a amar sin reservas y afrontar los desafíos con valentía. Porque al final del día, la vida es tan corta para vivirla amargados y resignados. Cada uno de nosotros tiene el poder de transformar nuestra propia vida, simplemente preguntándonos: ¿Qué puedo hacer hoy para encontrar sentido y felicidad en mi camino?

Así que dejemos de quejarnos y comencemos a levantar el ánimo, enfrentando cada día con gratitud y determinación. Como dicen por ahí: «¡Levantando pelito!»

Si te identificas con esta reflexión, te invito a que nos compartas en las redes sociales, tu propia experiencia de cambio para seguir creciendo juntos.

Marlon Tandazo Palacio

@MarlonTandazoP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *