Los habitantes empezarán los reclamos con mayor fuerza. Cancelarán este año un rubro por una obra municipal que se asignó al apuro y que se ejecutó sin estudio alguno.

Cada vez que el cielo lojano se cubre de densas nubes y amenaza lluvia, los moradores del barrio Borja, ubicado al noroccidente de la ciudad de Loja, empiezan a inquietarse. Es que temen ser arrasados por la quebrada que cruza el lugar: Las Pavas. Desde 2009 llevan pidiendo obras, pero no hay quién los atienda y, al igual que otros sectores, también se les está agotando la paciencia.
Un barrio abandonado
Borja, siendo un sitio muy tradicional de Loja, no cuenta con la infraestructura necesaria que se merece y, es más, a decir del habitante y educador lojano, Juan Luna Rengel, se encuentra en el más completo abandono por parte del Municipio y Gestión de Riesgos y, pese a los insistentes reclamos, no ha habido respuesta alguna, ni siquiera en las necesidades básicas.
Detalla que hace falta la solución definitiva al inconveniente del agua potable, alcantarillado sanitario y alcantarillado pluvial y posteriormente el asfaltado de sus calles, construcción de aceras. De igual manera, se requiere el embaulado urgente de la quebrada Las Pavas que amenaza a alrededor de 12 viviendas de Borja Bajo.
“Estas necesidades prioritarias y básicas tienen que ver con la vida y la dignidad de las personas y con la coordinación del Municipio, así como el cuidado de quebradas y obras de agua potable y alcantarillado que son su responsabilidad y que al fin los moradores concluyen cancelando”, expresa Juan Luna Rengel, quien enfatiza ser hora que se dé atención y solución a los problemas.
Ni informes ni presupuesto
El morador de Borja recuerda que, a partir de 2009, las diferentes administraciones municipales han venido conociendo las dificultades de Borja, pero que, sin embargo, no se dio atención en lo absoluto y que más bien hubo ofertas, a través de los delegados que enviaban al barrio, es más, “nunca presentan un informe del estado y las peticiones que hacen los moradores y si esto no existe tampoco se puede asignar un presupuesto”.
Juan Luna revela que los moradores empezaron a pagar un rubro por una obra de alcantarillado que cubrió ciertas calles y que fue asignada al apuro por la administración anterior, “sin ningún estudio técnico y eso lo sabe el Municipio, donde se gastaron 140 mil dólares, sin solucionar el problema y este año empezamos a pagar”.
Los problemas, dice, vienen siendo analizados por la directiva del barrio que, juntamente con los habitantes, está decidida a visibilizar más el problema y exigir la atención del Ayuntamiento. Hoy mismo, informa, dada la etapa invernal, los buses urbanos no pueden ingresar a Borja Alto y los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores tienen que caminar en medio del lodo y cuando hace verano inhalando polvo.
PARA SABER
El sector lojano tiene alrededor de 35 años de constituido y 2.200 habitantes.