Se encargarán de proteger especialmente a las cabras y también a vacunos. Autor aclara que no hay maltrato alguno a los canes. Hay aceptación en la gente. Se inició en Gonzanamá.

Recuperar al can que cuidaba el ganado, especialmente caprino, de los depredadores y que, antiguamente, en la zona rural de la provincia de Loja, se lo denominaba perro ganacho (que se deriva de ganado), se echó a rodar un proyecto, liderado por el catedrático, Lenin Aguirre Riofrío, y apoyado en su totalidad por la Universidad Nacional de Loja (UNL). Hay varios sectores involucrados.
Un proyecto llamativo
El trabajo de investigación se denomina Perro ganacho, un recurso genético de la región sur del Ecuador, como herramienta de manejo de la cabra chusca en el pastoreo extensivo del bosque seco. Nace como seguimiento del trabajo, a decir del autor, Lenin Aguirre, que se viene desarrollando desde hace tiempo en la Alma Máter: la conservación de los recursos genéticos locales.
En este contexto, desde hace años, la cabra criolla, denominada cabra chusca, ha venido siendo objeto de estudio de manera técnica, como forma de conservación, en la Estación Experimental de Zapotepamba, en el cantón Paltas, de la provincia de Loja.
El contacto con los sectores que se dedican a la crianza del ganado caprino y bovino revela que al momento tienen problemas cuando estos animales, manejados por mujeres y niños, son blanco fácil del león, conocido como el puma andino, y de perros ferales (crueles, sangrientos) existentes en el campo.
Perro ganadero, leonero, ganacho
El investigador de la UNL dice que los ataques a las cabras y al ganado vacuno originan cuantiosas pérdidas a los propietarios y, ante ello, se ha visto la necesidad de retomar la costumbre del cuidado de los animales por un perro, conocido como ganadero, leonero, ganacho, cuya tradición está desapareciendo debido a varios factores, en lo particular que las personas adultas mayores, por su condición avanzada, dejan de practicar esta actividad, aspecto que la gente joven poca importancia le da a ese conocimiento ancestral.
La UNL ahora persigue estudiar al perro, conocido también como criollo, para establecer si científicamente, a través de los análisis genéticos, se lo puede considerar una raza, luego conformar un núcleo de conservación y multiplicación en la zona de Zapotepamba. El fin es entregarlo a los capricultores para que cuiden el ganado.
La investigación al momento se encuentra en la fase de búsqueda de esta clase de perros en toda la provincia de Loja, cuya característica es tipo pastores y concomitantemente agresivos ante el ataque de depredadores contra el ganado caprino o bovino que lo cuidan.
No hay maltrato alguno al perro ganacho
El catedrático aclara que los estudios al can no entrañan maltrato alguno y que se limitan a tomar muestras de sangre, de heces, medidas morfométricas, que luego serán de utilidad para desarrollar análisis bioquímico, hematológico y de ADN para el examen molecular.
Lenin Aguirre Riofrío estima que, a inicios del próximo año, 2024, se tendrá resultados y si estos son lo suficientemente positivos serán publicados en revistas científicas, con el fin de dar a conocer al mundo el recurso genético que tiene la provincia de Loja.
En el recorrido que el equipo de investigación realiza en toda la provincia se seleccionará a los mejores ejemplares de perro ganacho para luego conformar pies de cría, libres de consanguinidad y entregarlos a los propietarios de ganado caprino. La tarea inició en Gonzanamá y de allí pasa a Zapotillo, Paltas, Calvas, donde se tiene identificados los domicilios donde hay esta clase de animalitos.
Aceptación en los ganaderos
El experto, Lenin Aguirre, comenta que los ganaderos han visto con buenos ojos este proyecto, toda vez que, ante la falta de este tipo de canes, en la actualidad intercambian material genético, lo cual será superado, dada la presente investigación que ofrece entregar ejemplares para refrescar los criaderos que estarán a cargo de la UNL. Al momento no se puede establecer si tendrán un valor, ello dependerá de los resultados finales.
CLAVE
El centro de conservación de este animalito será Zapotepamba, donde ahora mismo está la cabra. Habrá un entrenamiento entre el perro ganacho y el ganado caprino.
PARA SABER
El recurso humano involucrado:
- Un grupo de docentes de la carrera de Veterinaria.
- Técnicos del Centro de Biotecnología de la UNL.
- Tesistas que investigan para alcanzar un estándar racial: estatura, longitud de cuerpo, características, entre otros, del perro ganacho.
DÍGITO
El proyecto, cuya duración es de dos años, tiene un costo anual de 20 mil dólares, que comprende infraestructura, equipos y recurso humano.