Es hijo de la parroquia Vilcabamba del cantón Loja. Consagró su fe a la Comunidad Franciscana.

Portando una túnica café, que es la que destaca a la familia Franciscana del Ecuador, el neo-padre de Vilcabamba, Sandro Luzuriaga, fue recibido en la parroquia que lo vio nacer, donde también ofició su primera eucaristía acompañado de otros sacerdotes, autoridades, familiares, amigos y la comunidad en general.
El recibimiento lo hicieron en el barrio donde vivió, San Francisco, de ahí se realizó una procesión hasta el Templo Cristo Luz del Mundo de la parroquia lojana de Vilcabamba, mismo que luce regenerado y que lució mejor gracias a los arreglos florales que se ubicaron.
La eucaristía inició minutos después de las 11:00 de ayer miércoles 15 de marzo de 2023, Templo que lució lleno de personas, pero también con la presencia de distintos sacerdotes de la Comunidad Franciscana como de la Diócesis de Loja.
Previo a la celebración el religioso realizó una oración y después recibió la bendición de sus familiares y le ubicaron la túnica, esto ante la mirada de los asistentes quienes ofrecieron cálidos aplausos.
Expresiones
Luego de la eucaristía se realizó un evento en el parque Central donde hubo presentaciones de danzas, música y se entregó alimentos a los asistentes.
Hover Ortega, presidente del barrio San Francisco, se mostró contento por la consagración de Sandro Luzuriaga, por eso dijo que se siente orgulloso por tener a un cercano suyo como sacerdote y a quién le deseó éxito en su decisión de llevar la palabra del Señor.
El párroco de Vilcabamba, Sixto Guanín Vásquez, sostuvo que es un signo de amor de Dios para la familia y la parroquia. Mientras que el sacerdote franciscano Liroy Ortega, dijo que es una alegría enorme, “la orden sacerdotal es un llamado de Dios y gracias a tu respuesta estamos congregados para celebrar la primera eucaristía”, expresó y también le deseó suerte y fortaleza en esta nueva historia.
El neo-padre Sandro Luzuriaga, por su parte agradeció el gesto que han tenido y se comprometió a no defraudar su legado en bien de la comunidad católica y mantener el nombre de Vilcabamba en alto.
CLAVE
Un gran número de personas lo acompañaron y le desearon éxitos.