A propósito del juicio político a la ministra de Gobierno, María Paula Romo, cuyo trámite está anunciado para este martes, hombres y mujeres de opinión nacional, lamentan que “los pájaros disparan a las escopetas”. La Comisión de Fiscalización quiere la cabeza de la ministra, al entregarle al Pleno el hacha para la decapitación. Correístas y socialcristianos juntos como siempre, cuentan las horas para censurarla y aumentar la pobre gestión de la Asamblea, que sigue en el “rincón del vago”.
Simón Pachano se pregunta a quién beneficia el juicio político a la ministra. El cálculo inmediato es electoral aunque el objetivo es político. Caso de aprobar la censura, ilusamente van a terminar santificando los hechos de octubre – 2019, lavarán la cara de quienes secuestraron, incendiaron, pidieron a los militares quitarle el apoyo al “patojo de mierda” para derrocar al Gobierno.
Al respecto, el presidente Moreno ha dicho “si es que hubo una persona que se comportó con heroicidad durante octubre de 2019 fue la ministra de Gobierno”. Ella, sostiene que el juicio político en su contra no es por el uso de bombas lacrimógenas caducadas, sino “por venganza por haber impedido un golpe de estado en 2019, destapar la supuesta estafa en Isspol y por ser mujer”.
Estamos seguros que no será necesario echar agua bendita en el hemiciclo de la Asamblea Nacional, porque no faltará una mayoría de asambleístas que reconocerá la capacidad, el coraje, la sabiduría y la dignidad de María Paula Romo, acunada en esta Loja Bicentenaria, que le enseñó a multiplicar la emoción por la verdad, la ambición por los ideales y los fracasos por triunfos, cuando estos sean por correr tras la esperanza de una patria en democracia, con libertad y en paz.