Considerando que el gobernador es un representante del Presidente de la República, que coordina y controla las políticas del gobierno nacional y dirige las actividades de funcionarios y representantes de la Función Ejecutiva en la provincia, mantiene un deber y responsabilidad social, política y económica en las decisiones del ejecutivo. Su actuar se desencadena mucho más allá de su figura, discurso o comodidad de escritorio. El trabajo de campo es primordial para su buen desempeño.
Ser vocero de las necesidades que atraviesa la provincia su principal función, coordinar con el gobierno de forma articulada la ejecución de las políticas por aquellas necesidades, su deber. El mejor interlocutor de las necesidades de sus conciudadanos y responsable de que en su provincia la administración pública trabaje en beneficio de la sociedad.
El gobernador debe mantener una línea estrecha de amistad, dialogo y coordinación con el Presidente de la República, en razón que estas dignidades no son electas, por lo tanto, deben mantener incólume esa predisposición y agilidad de transmitir con facilidad lo bueno o lo malo que sucede en la provincias. La gestión del manejo de los presupuestos económicos, con rapidez para las obras o aquellas emergencias que aquejen a la provincia
Otra tarea primordial, es la capacidad y voluntad para nombrar y remover los empleados de libre remoción de la burocracia provincial y de las instituciones que el gobierno financia, aquellos elementos negativos o sesgados políticos de un régimen anterior. Mantener un gabinete provincial con personal técnico, político y capaz al que pueda pedirle cuentas sin recelo, miedo o favor.
Alex Ricardo Valarezo V.
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