Catalina Ontaneda cumple un recorrido desde Ecuador a Canadá. Tardará dos años. Lleva poco equipaje.

La lojana Catalina Ontaneda Vivar se ha propuesto un objetivo: recorrer en su bicicleta desde Ecuador a Canadá, en el norte del continente americano. Iba por Nicaragua, pero tuvo que suspender la travesía y regresar de urgencia a Loja para asistir a los funerales de su abuelita. Muy pronto retomará su proyecto. Su caballito de acero lo dejó estacionado en Managua.
Nueve meses sobre una bicicleta
De 44 años y de estado civil soltera, la cicloviajera salió de Quito el 17 de noviembre de 2021. Lleva, al momento, nueve meses pedaleando. Ha atravesado ya Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica y avanzó a llegar a Nicaragua, donde recibió la infausta noticia del deceso de su abuelita, Melva Hidalgo, inhumada el 19 de agosto de 2022, en Catamayo, en la provincia de Loja.
Aprovechó también su repentino regreso para llegar a su ciudad natal, Loja, donde se encuentra recobrando energía para retomar el itinerario. Está consciente que necesitará fuerzas porque el camino aún está largo, faltando el doble de trayecto de lo que hasta el momento ha cumplido.
A fines de septiembre vuelve a la ruta. Desde Nicaragua va a Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice, México, Estados Unidos y, finalmente, Canadá, hacia donde, según su cálculo, arribará en septiembre de 2023.
Catalina, desde un inicio, se trazó tres fines: tener un contacto con la naturaleza y un espacio para el reencuentro y la meditación consigo misma, conocer nuevos amigos en el camino y, por último, una conexión con su interior que, en su criterio, ha sido hermosa y, al mismo tiempo, durísima.
No más de cuatro días de travesía
La lojana, nieta del exprefecto de Loja, José María Vivar Castro, ya anteriormente ha hecho recorridos en bicicleta, pero no tan extensos como el de Ecuador-Canadá. Desde la parroquia Malacatos efectuó un periplo por Catamayo-San Pedro-Las Chinchas-Catacocha. También se dio la vuelta al Cotopaxi, fue por el Camino del Inca, asimismo, desde Puyo hasta Tena. El tiempo no superó los cuatro días, a diferencia de ahora que lo hará en dos años.
La cicloviajera no lleva mucho equipaje y este se limita a dos alforjas, un par de estuches, herramientas para la bicicleta y tubos de repuesto, comida, ropa, agua, esta última le sirve en los países donde el calor es agobiante. Asimismo, porta un botiquín, una manta y una hamaca.
Catalina optó por recorrer sola los diferentes países hasta llegar a su destino final, aunque dice que, en verdad, Dios la acompaña en la ruta. En el trayecto se unen a ella ciclistas que recorren un poco y se despiden. En Colombia pedaleó alrededor de 10 días con la propietaria de la Casa de Ciclistas, de Medellín, más allá encontró a deportistas que van cierto tramo y se retiran.

Grandes enseñanzas
En el recorrido también se ha encontrado con exministros como ocurrió en Panamá, con un excandidato a vicepresidente de Costa Rica, lo conoció al hijo de Rafael Escalona, en Colombia, a una escritora costarricense, grupos musicales, y a la gente de los diversos sectores por donde va atravesando, entre otros personajes de América. Todos ellos, dice, le dejaron gratos recuerdos y hasta enseñanzas porque aprendió los valores: bondad y servicio.
Pero eso no es todo. En Carchi se encontró con los padres del ciclista Richard Carapaz, en cuya vivienda estuvo cuatro días, donde los conoció y pudo compartir con ellos las grandes hazañas alcanzadas por el ecuatoriano en las pistas nacionales e internacionales.
Catalina, economista de profesión con una maestría en Administración de Empresas y un diplomado en Deporte de Aventura, no quiere pensar que algún rato concluirá su objetivo, llegando a la meta: Canadá. Prefiere no hablar de ello porque le da nostalgia y piensa que, si fuera posible, espera que la ruta no concluya nunca, porque se encuentra muy emocionada y feliz en ella.
Proyecto Taktupedal
La ciclista, quien ocupó funciones, en 2015, en el Ministerio del Deporte, y, desde 2018 a 2020, en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, decidió denominar a su proyecto de recorrido Taktupedal, cuyo nombre fue inspirado en un niño de una comunidad kichwa del Oriente ecuatoriano, llamado Taktu, cuyo significado es tocar, luego, su plan de viaje se llamó ‘Tocar vidas en bicicleta’.
PARA SABER
Para contactos, la lojana se encuentra en Instagram como Taktupedal y en Facebook como Catalina Ontaneda Vivar.
VOZ
“Don Antonio y doña Anita, padres de Richard Carapaz, el ciclista ecuatoriano, son personas maravillosas y un referente para mí”,
“No sé aún qué haré luego de cumplir la meta, en Canadá. Estoy a gusto en la ruta”,
En el recorrido me di cuenta que, a pesar de ser pobre la gente, hay en ella una gran riqueza espiritual”,
Catalina Ontaneda Vivar
Profesional
Tiene 44 años.
Es soltera.
Trabajó en el Ministerio del Deporte y también el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Es economista de profesión.
Diplomado en Deporte de Aventura.
Maestría en Administración de Empresas.