La Sala Penal de Loja modifica reparación para niño víctima de odio y dispone que reciba terapia psicológica

La docente sentenciada por el delito de odio ahora debe compensar a su víctima con 5 mil dólares.

La diligencia judicial se realizó ayer, a las 09:00.
La diligencia judicial se realizó ayer, a las 09:00.

Dos de los tres jueces, de la Sala de lo Penal, Penal Militar, Penal Policial y Tránsito, de la Corte de Justicia de Loja, pusieron su mano sobre su pecho y admitieron, por un voto de mayoría, la apelación al monto de la reparación económica que el Tribunal de Garantías Penales decidió que una docente pague a la madre del niño que fue su víctima, por un delito de odio.

La audiencia de apelación a los 772 dólares que los jueces del Tribunal Penal de Loja acordaron que Carmen T. A., la docente procesada y condenada a 4 años de cárcel, pague a la madre del niño afectado, fue el lunes 13 de junio de 2022, a las 09:00, y en ella Ana Soto Carrión, fiscal de Loja, con sede en Celica, probó que la reparación es injusta.

Violencia física o psicológica

En febrero de 2022 la docente fue juzgada. Durante la diligencia la fiscal Soto Carrión probó que en el período lectivo 2018-2019 Carmen T. A. habría ejercido actos de odio, en contra del niño, por su condición socioeconómica. Ella se habría ensañado con él al evitar que vaya al recreo, hacerle repetir las tareas, negar que vaya al baño y otros actos que en el juicio se conocieron.

La profesora fue juzgada por el Art. 177 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), relacionado a los delitos por actos de odio como violencia física o psicológica contra una o más personas por su condición socioeconómica, nacionalidad, etnia y otros factores por el cual se sanciona de 1 a 3 años de cárcel, pero a la docente le sumaron un año más por los agravantes.

Desecharon rubro anterior

Los dos jueces desecharon el monto establecido por el Tribunal Penal y determinaron que la reparación económica sea de 5 mil dólares, que el Ministerio de Salud Pública disponga el tratamiento psicológico para el niño, en la casa de su madre; y que el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) construya un baño en donde vive la víctima.

Los actos de odio de la maestra Carmen T. A. en contra del niño, cuando él tenía 5 años, ocurrieron en una escuela, de una parroquia del cantón Celica. El abogado de la docente se acogió a la suspensión condicional de la pena y el Tribunal de Loja, pese a la negativa de la fiscal, admitió ese recurso que para cumplirlo debe pagar ese dinero a su víctima.

PARA SABER

La maestra se acogió a la suspensión condicional de la pena y el Tribunal Penal aceptó pese a la oposición de la Fiscalía.