Pan caliente

En eso de la política madrugar siempre es bueno; al que madruga Dios lo ayuda, dice el refrán; pero, no por mucho madrugar amanece más temprano, dice otro.

Los políticos de larga data saben cómo manejar la conciencia del pueblo y ser buenos ‘camiseteros’, en campaña hipotecan hasta la conciencia.

En Loja se vienen nuevas glosas que Contraloría dará a conocer ¿valdrá de algo aquello para disminuir votos a algún perfil? 

Decepcionados y todo vemos como no hay más en el espectro electoral.

El Consejo de Participación Ciudadana que ha servido para respaldar prófugos, ladrones, lo más bajo de la política adherida a la “revolución”, seguro debe desaparecer. Cuidado con querer aprender a vender humo y espejos que a las bases de los de la ‘década’ les encanta, son una fuga de dinero en la economía de la nación.

Cierto es que si detestamos un modelo tiene que cambiarse, no esperar que se haga pedazos, eso no es serio.

La canasta básica hay que cuidarla, la economía no es la mejor. Subieron el precio del pan y nadie salió a protestar para que vean que los asalariados sindicalizados esos temas no les interesa, otra mala maña correísta es que nunca avisaban la subida de precios y los dejan que se regularicen solos. El pueblo cuando va a comprar tiene una lista y presupuesto cualquier cambio afecta su dieta en la que siempre vive.

Ya mismo acaban sus periodos las autoridades seccionales, indudable cumplieron sus promesas de campañas.

Pero a la hora de las candidaturas las ofrecen y las aceptan como pan caliente.

Ricardo Guamán Araujo

Twitter: @EMDLS