La profesora sentenciada humillaba al niño por su condición de pobreza. El delito se cometió durante el período 2018-2019.

Por el delito de odio, a un niño de 5 años, Carmen T. A., de 65, maestra en una escuela de una parroquia del cantón Celica, fue sentenciada por el Tribunal de Garantías Penales de Loja a cuatro años de cárcel, pena que aún no está ejecutoriada y su abogado defensor podría apelar cuando la sentencia se notifique por escrito.
Las pruebas documental, testimonial y pericial que Ana Soto Carrión, fiscal de Loja, con sede en el cantón Célica, exhibió a los jueces del Tribunal de Garantías Penales, durante la audiencia de juzgamiento de la docente: el jueves 17 y viernes 18 de febrero de 2022 son contundentes y prueban la infracción de la docente.
Agravantes aumentaron pena
La profesora fue juzgada por el Art. 177 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) que tiene que ver con los delitos por actos de odio relacionados a la violencia física o psicológica contra una o más personas por su condición socioeconómica, nacionalidad, etnia y otros factores por el cual se sanciona de 1 a 3 años de cárcel.
Los agravantes que la fiscal Soto Carrión encontró durante la investigación fueron expuestos al Tribunal de Garantías Penales durante la audiencia de juzgamiento de la maestra y los jueces aumentaron un tercio a la pena de tres años, que de acuerdo al inciso 1, del Art. 177, del COIP, es la máxima sanción.
Abuela evitó deceso
La fiscal Soto Carrión demostró que el niño, de 5 años, fue vejado por su maestra durante el período lectivo 2018-2019 por su condición de pobreza. Ella le decía que era un niño sucio, no le permitía ir al baño y él se orinaba en los pantalones. Le borraba las tareas y le hacía repetir durante la hora del recreo.
Todo ello llevó al niño a intentar suicidarse, mas la llegada oportuna de su abuela evitó ese desenlace. Fue ahí que él contó que su maestra no lo quería y eso llevó a sus familiares a denunciar lo que sucedía. En la audiencia de formulación de cargos se dispuso que la docente se presente a la Fiscalía hasta ser juzgada.
CLAVE
La fiscal Ana Soto Carrión presentó la prueba documental, testimonial y pericial.
DÍGITO
5 años tenía el niño cuando fue víctima de un delito de odio.