El amor involucra respeto hacia su pareja y hacia sí mismo, proporcionando una relación equitativa e independiente.

El amor debería incluir definiciones básicas como la felicidad propia, la del otro y la conservación de la individualidad. Se lo honra como la emoción más pura y se mezclan los conceptos de amor y deseo, pero no ha servido para que la gente ame mejor y se generan expectativas erróneas del amor. Paradójicamente, este no siempre ha estado unido a la idea de pareja estable.
Económico y social
Hace pocas décadas, el matrimonio como institución tenía como objetivo mantener un orden económico y social, proporcionando un marco familiar sólido, no tenía que ver con el amor, más bien estaba privado de encanto y romanticismo, pero muchas parejas lograron estabilidad emocional y convivencia equilibrada.
La evolución social, la equidad, igualdad, enfoque de derechos, entre otros, propiciaron la libertad de elección; sin embargo, la vida con la persona libremente escogida no ha frenado los conflictos de pareja y más bien aumentó la tasa de divorcios. Podemos deducir entonces que, ni el amor es algo inherente al matrimonio, ni la convivencia estable y duradera es una consecuencia lógica del amor, al menos del amor romántico, cegador y deslumbrante; pudiendo confundirlo con emociones parecidas como el deseo de compañía.
El amor involucra respeto hacia su pareja y hacia sí mismo, proporcionando una relación equitativa, independiente, preparando los caminos de la convivencia, limpiándolos continuamente, no como una carga, sino como algo que, por ser muy preciado, requiere cuidado y dedicación para mantener vivos la ilusión y el deseo.
La unión por amor no implica ni posesión ni dependencia, el amor dentro de la convivencia debe saber amar y ello requiere un aprendizaje, no es algo mágico, ni depende de la suerte. Un concepto sensato y objetivo del amor implica crecimiento y satisfacción mutuos, significa ser responsable de su propia felicidad y de la de su pareja.
Muestre afecto y manifieste sus aspiraciones, deseos, problemas y frustraciones; saber cómo ayudarlo, qué le agrada, cómo hacer frente a un enojo, qué tipo de actitudes le relajan, qué frases le ayudan cuando está preocupado.
Conclusión
Con la persona que decidamos convivir debe complementarse con nosotros, a fin de establecer una interacción equitativa, asertiva y proactiva que facilite el proceso de la relación.
RECUADRO
Autor:
Francisco Herrera Burgos
gruposar16@gmail.com
CLAVE
Cuenta la leyenda que en el siglo III existieron tres mártires romanos llamados Valentín. Con el fin de propagar la fe cristiana, a finales del siglo V, la Iglesia Católica decidió hacer suya la leyenda de San Valentín y oficializar su conmemoración el 14 de febrero.