La cultura del miedo

Una ligera mirada al pasado es suficiente para ver como el miedo ha sido una de las herramientas más efectivas para controlar. La mayoría de religiones del mundo, los establecimientos políticos, los padres, los maestros, los comunicadores, los poderes públicos y privados, etc., han hecho uso a diestra y siniestra para conseguir sus objetivos. Si bien en estos tiempos su empleo ya no es tan radical como en épocas anteriores, se lo sigue manejando. Hay varias teorías erradas sobre el miedo, muchos creen que a través de su aplicación se liberará lo mejor de las personas, sin embargo, lo único que se puede lograr es controlar, más no enaltecer. El miedo empequeñece al hombre, lo somete y le quita el privilegio de desarrollarse como esa vida superior del planeta, la corona de la especie. Al estar pendientes del miedo nos olvidamos de toda la belleza que circunda a nuestro alrededor.

Hay que cambiar la forma de vivir, dejemos de usar el miedo como la estrategia formadora, rápida y productiva. El hogar, la escuela, el trabajo y toda la sociedad requieren, en estos momentos, una educación que nos ayude a cultivar lo mejor de cada uno. Es verdad que el miedo es la forma más rápida de inculcar, bien, no seamos tan inmediatistas, antes de formar usando el temor, hagámoslo por sensatez, demos el tiempo necesario para que la otra persona entienda por comprensión. Desechemos los malos hábitos, construyamos una vida feliz.

Hernán Yaguana Romero

hayaguana@utpl.edu.ec