Fomentan un trabajo con formación académica y que frene el trabajo infantil.

“Siempre compartimos, no sufrimos nada de acoso escolar. Nos contamos las cosas y hacemos lo posible por ayudarnos. Aquí la verdad si ha habido niños que tienen problemas en casa y a veces se le cuenta a la licenciada y ella hace lo posible por solucionarlos”.
Es el criterio de Jennifer Jiménez, quien cursa el Décimo año de Educación Básica en la Unidad Educativa Fiscomisional Educare de la ciudad de Loja.
La institución fomenta la solidaridad y es uno de los pilares de la Fundación Centro de Iniciativas Sociales Latinoamericanas (CISOL) que regenta a Educare y que tienen como prioridad la educación de niños y jóvenes que se encuentren en situación de vulnerabilidad.
A decir de Mónica Balbuca, rectora de la Unidad Educativa, el trabajo que realizan es de manera multidisciplinaria, analizando la situación social de cada uno de los estudiantes.
“En nuestra institución trabajamos con adaptaciones curriculares para los niños que tienen necesidades educativas especiales asociadas o no a la discapacidad. Y eso hace que los estudiantes no abandonen el sistema educativo”, adiciona.
La docente Nathaly Coronel detalla que aplican las evaluaciones diagnósticas para tener un conocimiento del estado actual de los aprendizajes. “Luego de la evaluación vamos a realizar actividades de nivelación en jornadas presenciales y virtuales. En estas dos modalidades vamos a trabajar”, esto debido a que Educare tiene el Plan Institucional de Continuidad Educativa (PICE) aprobado.
Trabajo infantil
Uno de los objetivos que tiene la fundación es tratar de erradicar el trabajo infantil, para ello se ha creado un taller de arte donde niños y jóvenes puedan asistir en jornadas matutinas y vespertinas para emprender actividades como la pintura.
Darwin Consa es quien está a cargo del taller. La finalidad es que los estudiantes puedan desarrollar destrezas por medio del arte. “Los trabajos que realizamos son de pintura, también en informática. Vienen desde edades de los 7 hasta los 16 años”, manifiesta.
Claudia Jumbo, docente de Educare, señala que una de las experiencias que le han marcado como maestra es el trabajo con estudiantes extranjeros, principalmente de nacionalidad venezolana. “Uno tiene que ponerse en la situación de ellos, buscando las estrategias para poder ayudarlos en todos los aspectos, no solo en el aprendizaje”.
CLAVE
El Ministerio de Educación facilita los recursos educativos como alimentación, textos escolares y uniformes.