¿Quién tiene razón Darwin o Gresham?

Cuando analizamos la carga burocrática en el sector público principalmente, podemos observar que la teoría de Darwin que dice: triunfan o prevalecen los más fuertes, los que se pudieron adecuar o adaptar al medio, pero ¿Qué ha sucedió a lo largo de la historia en el sector público? Normalmente nos encontramos con trabas para el desarrollo de las actividades, pero no necesariamente por culpa del empleado, sino por leyes que amparan el actuar de ciertos funcionarios.

Gresham nos cuenta su teoría que: si circulan monedas de bajo contenido metálico y otras con mayor cantidad de metal precioso (oro), la gente atesorará estas últimas, de modo que, finalmente, sólo circularán la de baja calidad, esta teoría podemos llevarla a lo que ha venido sucediendo en el sector público. Al introducir la experiencia del sector privado con la realidad del sector público, te encuentras con una realidad muy fuerte y que es que, están protegidos por leyes y código que les permite hacer exclusivamente lo que estipula su contrato, no “pueden hacer fuera de eso” por que estarían violentando sus derechos.  Asumo esta es una de las razones que existen casos en los que el funcionario no se siente a gusto en sus actividades y por ende se resiste al cambio, el trabajo en equipo es difícil desarrollarlo

Ante esta circunstancia, observamos que para cambiar a nuestro país no se necesita de leyes, sino empezar el cambio por uno mismo, para lograr un efecto de expansión significativa en la que con la actitud de todos logremos el cambio que deseamos. Un manual de funciones no puede ser una camisa de fuerzas, sino las rieles a recorrer.

Hernán Castillo Beltrán

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