El nuevo ciclo político cumple 100 días en el Poder, en medio de la altísima aprobación a su gestión (promovida por las encuestadoras), Ecuador enfrenta una realidad alterna que se contrapone con la gestión legislativa, su bajísima aceptación, y la crisis económica que se evidencia con la migración ecuatoriana.
Pero, solo han pasado 100 días de 1460 que serán. Debemos suponer que ésta vara “tan alta” impuesta por el mismo gobierno responde al hábito de la excelencia y productividad característico de la empresa privada.
La realidad política y “burocrática” de un Estado es diferente. Los plazos y tiempos productivos difieren del sector privado, y no siempre dependen de la exigencia patrón–obrero. En su lugar el servicio público, responde en función de la demanda social, de las necesidades inmediatas de la población y del contexto económico y social de la población.
Por ello si repasamos la oferta de campaña y la realidad actual del gobierno, probablemente muchas de las propuestas ni siquiera se han tratado.
El éxito inicial se mantiene con la ejecución del plan 9/100. Tiempo en el cual también ha ido componiendo la administración pública vía decretos y designación de colaboradores, cosa que en el ámbito local no ha estado exenta de polémicas.
Pero el debate real está en los temas pendientes, el desarrollo del plan de gobierno, el diálogo con el sector transportista y movimientos sociales, el presente y el futuro de los subsidios, el precio del arroz, o el libre ingreso a la Universidad, entre otros.
¿Muy poco tiempo para un balance o suficiente para saber que nos depara, los 1360 días restantes?
Jorge Ochoa Astudillo
socjorgeochoaa@gmail.com