Los propios autores trabajaron en abacerías y experimentaron la labor del día a día. Sus ropas también forman parte de esta especie de cortina.

Los artistas plásticos Eduardo Pineda y Vanessa Vargas mostraron a la ciudadanía lojana la obra, denominada La moneda en mi bolsillo, con la cual participaron en el concurso Salón de Noviembre Guillermo Herrera Sánchez, organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana – Núcleo de Loja (CCE-Loja). Es una especie de gran cortina.
Hace visible el trabajo diario en locales
El trabajo de los dos lojanos fue mostrado en el tramo peatonal de la calle 10 de Agosto. Gabriela Granda Rojas, analista de Museos Provincial de la CCE-Loja, explica que constituyen telas zurcidas con las cuales buscan “irrumpir de alguna manera ese tránsito visual, haciendo visible las prendas de esta gente y su trabajo importante que realizan”.
La funcionaria cuenta que La moneda en mi bolsillo ha dado mucho de qué hablar, sobre todo por el uso del material empleado como pantalones, camisetas, mandiles, toallas, franelas, pedazos de saquillos, entre otras prendas.
Detalla que todas estas prendas fueron donadas a los dos artistas y que detrás de ellas hay muchas historias que contar, cuyos actores principales son sus dueños, que trabajan en almacenes, locales de atención al público, bodegas, autoservicios, tiendas de abacerías, entre otros establecimientos, incluso los propios artistas plásticos lo hicieron, de allí que en la obra figuran los mandiles, franelas, trozos de saquillos entre otros.
“De esta necesidad de hacer visible este trabajo que están haciendo detrás es que plantean esta obra”, expresa Gabriela Granda Rojas, al tiempo señala que la tela cosida tiene alrededor de nueve metros de ancho.
Nuevas propuestas artísticas
La obra, que fue una de las participantes en el Salón de Noviembre, fue expuesta durante un mes en la Sala Eduardo Kingman de la CCE-Loja, enmarcada dentro de las nuevas propuestas artísticas.
PARA SABER
Empleados en una tienda de abacería, Eduardo Pineda y Vanessa Vargas confeccionaron una especie de gran cortina con retazos de vestidos, bolsas y costales propios de ese tipo de comercio.