El Sistema de Salud de un país es uno de los mejores mecanismos político-sociales para ayudar a disminuir la pobreza y mejorar la equidad. Para lograrlo, se tiene que superar la existencia de sistemas fragmentados e ineficientes, con grandes desafíos culturales y financieros. Pero, sobre todo, se tienen que construir un sistema de salud en el que la humanización en la asistencia sanitaria y una atención empática a los pacientes, forme parte del ADN de sus funcionarios.
Por eso, yo creo en la humanización de la salud, justo todo lo contrario al sistema implantado. Sigo pensando que la salud puede y debe servir para construir un mundo mejor. Donde el objetivo sea el de tratar a la persona y no a la enfermedad. En el que la atención se centre en establecer al paciente y su dignidad como prioridad máxima. Donde la humanización en salud, sea uno de los pilares fundamentales de la atención integral de los familiares y pacientes ingresados en una casa de salud, desde el inicio de la vida, hasta su finalización, con la misma calidez y ternura en el trato. Atendidos por personal empático, que entienda las circunstancias, emociones y necesidades de los pacientes y sus familiares. Esto permite que se sientan escuchados por los profesionales de la salud y, en consecuencia, motivados para luchar contra las enfermedades y malestares que presenten. Por ello, es importante ejecutar diferentes acciones con el fin de lograr que primeramente los funcionarios se sientan en un ambiente cómodo y agradable, para que eso pueda ser transmitido a sus pacientes. La humanización y empatía en salud, empieza puertas adentro.
Contar con un sistema de salud más humano y empático, es sencillamente querer hacer las cosas bien. No debe tratarse como algo extraordinario, sino como una obligación necesaria para la salvaguarda de la ética y la deontología sanitaria. Así, se lograrán cambios significativos en los sistemas de salud y mejorará la percepción que tienen los usuarios de los diferentes servicios. De esta manera, marcaremos una diferencia en la vida de miles de personas y obtendremos una recompensa de las que llenan el alma.
Andrés Sigcho
andres_575@hotmail.com